Lunes,
25 de mayo
AQUELLA ESPAÑA
Hace cien años, en febrero de 1926, Federico García
Lorca le escribe una carta a su hermano contándole una excursión a las Alpujarras.
“Yo no he visto cosa más misteriosa y exótica”, le dice. Y a continuación: “El
país está gobernado por la Guardia Civil. Un cabo de Carataunas, a quien
molestaban los gitanos, para hacer que se fueran los llamó al cuartel y con las
tenazas de la lumbre les arrancó un diente a cada uno diciéndoles: Si mañana
estáis aquí, caerá otro. Naturalmente, los pobres gitanos mellados tuvieron que
emigrar a otro sitio. Esta Pascua, en Cáñar, un gitanillo de catorce años robó
cinco gallinas al alcalde. La Guardia Civil le ató un madero a los brazos y lo
pasearon por todas las calles del pueblo, dándole fuertes correazos y
obligándole a cantar en alta voz. Me lo contó un niño que vio pasar la comitiva
desde la escuela. Su relato tenía un agrio realismo conmovedor”.
Seguramente
fue por entonces cuando escribió el “Romance de la Guardia Civil española”. En
octubre de 1935, desde Cataluña, escribe a sus padres: “Ayer di una lectura de
versos para todos los Ateneos Obreros de Cataluña, y se celebró en el teatro
Barcelona. Había un público inmenso que llenaba el teatro y luego toda la
Rambla de Cataluña estaba llena de público que oía por los altavoces, pues el
acto se radió. Fue una cosa emocionante el recogimiento de los obreros, el
entusiasmo, la buena fe y el cariño enrome que me demostraron. Fue una cosa tan
verdadera el contacto mío con el pueblo auténtico que me emocioné hasta el
punto que me costó mucho trabajo empezar a hablar, pues tenía un nudo en la
garganta. Con intuición magnífica subrayaron los poemas, pero cuando leí el
Romance de la Guardia Civil se puso en pie todo el teatro gritando: ¡Viva el
poeta del pueblo! Después, tuve que resistir más de hora y media un desfile de
gentes dándome la mano, viejas obreras, mecánicos, niños, estudiantes,
menestrales. Es el acto más hermoso que yo he tenido en mi vida”.
¿Apolítico Lorca? Los que le mataron sabían muy bien a quién mataban y por qué lo mataban. Si entre ellos estaba algún guardia civil, seguro que apretó con doble saña el gatillo.
Martes,
26 de mayo
REÍR POR NO LLORAR
---Y ahora que la declaración de Zapatero, amigo
Martín, se retrasa hasta el día de tu cumpleaños, ¡menudo regalo!, ¿tampoco vas
a decir nada del calvario del que tú considerabas el segundo mejor presidente
de la democracia?
---Tampoco.
---Tienes
razón. Cuando no se tiene nada que decir, mejor callar.
---Callar
y esperar, esa es la receta que deberían aplicarse otros. No hay que vender la
piel del oso antes de cazarlo. Del oso Sánchez, por supuesto, que a Zapatero ya
le han echado tanto fango encima que le costará recuperar su buen nombre por
muy inocente que se le declare dentro de cinco o de diez años, que la justicia
española tiene pies ligeros para lanzar carnaza a la prensa y pies de plomo
para retirar acusaciones cuando son infundadas.
---No
te metas con la justicia, que ya sabes cómo se las gasta.
---Menos
mal que yo soy un votante anónimo de la izquierda y a los simples votantes
todavía se nos deja estar. Aunque ya sé que las cosas pueden no seguir así,
Tras la guerra, se encarceló a mucha gente porque habían votado, o eso se
sospechaba, al Frente Popular.
---No
exageres. No creo que los rojillos tengáis problemas en el inminente gobierno
Abascal-Feijoo. En cualquier caso, por el principio de prioridad nacional, tú
irás siempre por delante de cualquier latino o moro.
---¡La
que nos espera cómo triunfe la conjura de las togas! Ahora parece que, al que
lleva y trae la causa contra Begoña Sánchez, le han entrado celos de que otro
juez acapare los titulares. Según me han contado, está preparando una buena.
¿Que tú imputas el primero a un presidente de la democracia? ¡Pues yo meto en
la cárcel por primera vez a una presidenta consorte! Chúpate esa.
---Deliras,
Martín. Eso no se le ocurre ni al que asó la manteca.
---En
España es muy fácil meter en la cárcel a cualquiera sin condena previa. Basta
alegar riesgo de fuga o de destrucción de pruebas. Una acusación particular, la
de Hazte Oír o como se llame, pide veinte años para la mujer de Pedro Sánchez y
el juez, sin despeinarse, decide que la posibilidad de ser condenada a veinte
años acrecienta el riesgo de fuga y la envía a prisión. Qué mejor culminación
para una carrera judicial destinada a salvar España. ¡Ser el primer juez que se
atreve a mandar a la cárcel a la esposa de un dictador! Eso sí que es una
hazaña y no acusar al bueno de Zapatero, que hasta González le considera un
poco tonto, de tráfico de relojes, de blanqueo de joyas y de liderar una
organización mafiosa chino-venezolana desde su cuenta de correo personal y sin
más ayuda que su secretaria de toda la vida. ¡Encarcelar a Begoña Sánchez! ¡Eso
es como encarcelar a Eva Brown en las mismas narices del dictador!
---No
caricaturices.
---¿No
filmaba Eva Brown películas domésticas sin la titulación académica
correspondiente? Él se habría atrevido a enfrentarse a Hitler como se ha
atrevido a enfrentarse a un dictador todavía más corrupto y sanguinario, Pedro
Sánchez.
Miércoles,
27 de mayo
SUEÑOS PROFÉTICOS
Me desperté aterrado. Qué pesadilla. Un coro de
vicetiples, a uno y otro lado de la escalinata del Congreso, mientras por la
puerta principal iban entrando los ilustres invitados a la posesión del nuevo
presidente del gobierno –reconocí a Trump, a Miley, a Bukele--, cantaba con
buena voz un himno del que solo recuerdo el pegajoso estribillo. “¿Quién echó
al corrupto mayor?”, cantaba la derecha. “Fuenteovejuna, señor”, respondía la
izquierda. “¿Y quién es Fuenteovejuna?”. La replica venía no solo del otro lado
del coro sino de la unánime multitud que hacía flamear banderas rojigualdas:
“¡Todos a una!”.
---No
se te ocurra contar ese sueño en tu diario. Solo te falta decir que las
vicetiples iban ataviadas con toga y puñetas, para que quede claro qué
insinúas.
---Yo
no insinúo nada. Y menos eso que tú insinúas. Yo, por imperativo legal, respeto
al máximo la función de los jueces, siempre imparciales, ecuánimes, y ajenos a
toda tentación de intervenir en política.
---¡Y
encima cachondeo! ¿Así que tú no te crees la enésima corrupción socialista que
han descubierto?
---¿Esa
que parece de Mortadelo y Filemón con Cerdán haciendo de Filemón y Leire Díaz
de Mortadelo y guion escrito por Eduardo Mendoza? Yo me creo todo, por
imperativo legal, faltaría más, pero en mi subconsciente no mando. No sé si hay
indicios de que Leire y Cerdán quisieron pagar cincuenta mil euros a una empresaria
para que desmintiera que había llevado dinero a la sede del PSOE, lo que sí sé es que el
juez que pone negro sobre blanco esos presuntos indicios da por hecho que Leire
y Cerdán conocen esos ingresos irregulares y por eso tratan de ocultarlos, a
pesar de que el testimonio de la susodicha ha sido desacreditado ya en sede
judicial. Y de la causa contra el hermano que echó a perder las perspectivas
electorales en Extremadura, qué te voy a decir. Todos los rectores de todas las
universidades españolas, si se aplica el mismo criterio, deberían estar
encausados porque raro es el concurso público para profesor titular o
catedrático del que no se sabe de antemano qué candidato es el que va a ganar
(la plaza se convoca a menudo para él o ella, aunque pueda presentarse
cualquier iluso).
---No
sigas, no sigas, que eres peor que tu subconsciente.
Jueves,
28 de mayo
POR LA BOCA MUERE EL PEZ
Recordé, al presentar mi libro Aire en el aire, en el café Lord Byron, junto al teatro Palacio Valdés, mi breve incursión teatral. Etelvino Vázquez, director del Teatro del Norte, me encargó una adaptación de Medea. Me hizo mucha ilusión el encargo, pero mi trabajo como dramaturgo acabó pronto. La obra se estrenó en el Palacio Valdés y luego se paseó por algunos festivales de Europa y América, pero yo no fui invitado ni siquiera al estreno y no hubo más encargos. Resulta que Etelvino, que hacía de Medea, quiso que fuera a uno de los ensayos. Y yo, con mi indiscreción habitual, conté en el periódico lo que había visto. Resulta que, cada vez que el actor que hacía de Jasón se equivocaba, o no actuaba a su gusto, el director le gritaba “mal, muy mal” y le daba golpes en la cabeza con el bolso que llevaba colgado del brazo. A juzgar por el gesto del actor, el bolso debía llevar dentro un ladrillo. Ahí acabó mi carrera de autor teatral. Afortunadamente, los años me han enseñado a ser más discreto.
Viernes, 29 de mayo
BLURBS
Sonrío
al leer la alusión, algo malévola, que Andrés Trapiello me dedica hoy en su
artículo semanal de los viernes (artículos, por otra parte, que, aunque suelan
hablar de libros, tienen más que ver con la publicidad engañosa y el prejuicio
ideológico que con la crítica literaria o la verdad histórica).
A propósito de las dudas sobre la
autoría de los cuentos reunidos por Abelardo Linares en Guerra total y
atribuidos, con considerable éxito mediático, pero con escaso fundamento, a
Chaves Nogales, habla del “extraño caso de García Martín”, quien, tras escribir
una elogiosa frase para la contraportada, enfadado porque al final no se
incluyera, declaró “que no ha quedado probado en absoluto que este sea su autor”.
Y cita mi frase promocional, el “blurbs”
–me encanta el palabro-- que yo escribí a petición del editor: “Nunca segundas
partes fueron buenas, dice el refrán. Pero ya sabíamos que había una excepción,
la segunda parte del Quijote, y ahora podemos añadirle otra: Guerra
total, no menos admirable que la mítica A sangre y fuego. La
historia de su descubrimiento es una casi inverosímil novela de no ficción que
Abelardo Linares nos cuenta con la pasión que da el conocimiento”.
Esa novela de no ficción, la de su rocambolesco
hallazgo de la revista Madrid, me la había contado docenas de veces
Abelardo Linares por teléfono y me había contagiado su entusiasmo. Pero qué sorpresa
la mía cuando por fin pude leerla, negro sobre blanco, en las pruebas del
libro. Amablemente le pedí que retirara mi frase de la contraportada. Al contrario
que mi admirado Andrés, yo soy más amigo de la verdad que de mis amigos o de
mis intereses (no sé si Renacimiento, después de que ponga en riesgo el buen
negocio, seguirá editándome). La segunda parte de A sangre y fuego, esta
polémica Guerra total, no puede ser comparada con el Quijote de
1616, sino con otra segunda parte de las andanzas del ingenioso hidalgo: el Quijote
de Avellaneda.








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