viernes, 26 de junio de 2026

La rueda de la fortuna: Parar el golpe

 

Lunes, 22 de junio
FIN DE CURSO

Como cumplo años en junio, hago balance del año por estas fechas y le pongo nota. En lo que se refiere a la historia del mundo, suspende estrepitosamente; en lo personal, un notable holgado.

            Los viejos amigos, los que me aguantan desde hace cuarenta años, han resistido bastante bien. Uno ha dejado de serlo, pero he recuperado dos.

            Me encanta perder amigos cuando se trata de aduladores que creen que van a conseguir de mí algún provecho. Se cansan pronto, y no solo porque yo trate de ser siempre justo (no soy juez, puedo permitírmelo), sino porque poco provecho puedo ofrecer a los que quieren escalar en el mundillo literario. Los listillos en seguida se dan cuenta de que es más conveniente adular a García Montero.

            Siento perder a los otros, a los que fueron amigos verdaderos, aunque comprendo que acaben cansándose y se marchen dando un portazo. Si yo pudiera también lo haría. Pero yo, por mucho que a veces me harte de mí, tengo que seguir aguantándome. 

Martes, 23 de junio
HAY QUE VALER

---Al juez Peinado le podrás criticar; Martín, porque eso de retirar el pasaporte a Begoña Sánchez con el pretexto de que los policías que la escoltan pueden ayudarla a huir de España, bien por iniciativa propia o por órdenes de sus superiores, resulta tan estupendo que hasta el Consejo Superior del Poder Judicial, que no es muy sensible a estas cosas, se ha visto obligado a hacer como que toma medidas, pero con el Tribunal Supremo no te atreverás, que ahí están los mejores juristas de España y saben redactar sentencias bien fundamentadas y sin dejar un cabo suelto.

            ---Y, sobre todo, inapelables. En el caso del pobre Ábalos, ellos han sido la primera y la última palabra.

            ---¡Y le llamas pobre!

            ---Pobre en sentido literal y en el figurado. Le condenan a veinticuatro años por el mayor caso de corrupción de la historia de España y ni siquiera tiene dinero para pagar un buen abogado. Y tonto además porque, puestos a corromperse, hacerlo por diez mil euros al mes que al parecer repartía con su ayudante, porque te pagaron el alquiler una semana de vacaciones y porque según dicen alguien compró un piso con intención de regalártelo, aunque luego no lo hizo, no es propio de alguien que esté muy dotado para el aprovechamiento personal de los cargos públicos. Se me ocurren unos cuantos nombres que podrían darle lecciones.

            ---¡Y no olvides que enchufó a una examante y a una amiga!

            ---Esa condena por cohecho es la mejor de todas. Vamos a ver si lo entiendo. A Claudia Montes, solo recuerdo el nombre de esta asturiana, la contratan en una determinada empresa. Alguien hizo la selección, alguien firmó el contrato, alguien debería vigilar el cumplimiento del mismo. No sé yo quiénes serían, pero sí que ninguno de estos era el ministro. ¿Cometieron ilegalidades, si las cometieron, por orden del ministro? Habría que encontrar pruebas de ello. ¿Las cometieron, si las cometieron, solo porque pensaba que eso sería del agrado de sus superiores? En cualquier caso, si hubo delito, habrá que atribuírselo a los autores concretos.

            --O sea que, en tu opinión, Ábalos es un santo y le condenan a veinticuatro años solo por dañar a Pedro Sánchez.

            ---De acuerdo con lo segundo, no con lo primero. No es un santo, sino un “putero” --algo que todavía no constituye ilícito penal en este país-- y un manirroto que fue confiando cada vez más en quien no debía. A mí me da pena.

            ---Bastante desastroso en su vida privada sí que parece. Es que los del PSOE, querido Martín, ni siquiera sabéis corromperos como es debido. Mira Aldama, al que el Supremo deja libre con todas sus bendiciones y todos sus agradecimientos. Le bastó repartir unas migajas de los muchos millones que le habían producido sus negocios raros a un par de tontos para poner contra las cuerdas al gobierno y él convertirse en una estrella mediática y poco menos que en un salvador de la patria. ¡Tenéis que seguir su ejemplo o el del hermano y la pareja de Díaz Ayuso!

            ---No hay mal que por bien no venga. Es tan claro el intento de cierta parte de la magistratura de hacer todo lo posible para derribar al gobierno por medios no democráticos que van a acabar consiguiendo lo contrario de lo que pretenden. Yo confío en que, de aquí a las elecciones, la izquierda avergonzada que se retiró a sus cuarteles de invierno recupere el orgullo y esos maquiavelos les salga el tiro por la culata.

            ---Lo que tiene que hacer Pedro Sánchez es dimitir y convocar elecciones, o al revés, ya no recuerdo bien, como le ha pedido Felipe González.

            ---Felipe González tiene que adular a la derecha no vaya a ser que los que mandan les manden a los de Hazte Oír presentar una querella ante otro juez propicio e investiguen todos sus negociegos desde que dejó el gobierno. Si Feijoo, quiere ser presidente que haga como Pedro Sánchez y presente una moción de censura, o que espere a las elecciones, que serán cuando toque o cuando lo decida quien puede decidirlo, ni un minuto antes ni un minuto después. Pero mejor hablemos de literatura.

            ---Que es de lo único que tú sabes algo, por cierto. ¿Qué opinas de la última novela de Manuel Vilas?

            ---¿Pero no íbamos a hablar de literatura?

Miércoles, 24 de junio
GRACIAS, ÍÑIGO

Por la mesa redonda de Los Porches, mi oficioso despacho habitual, aparece esta mañana Íñigo Noriega, una de las personas a las que estoy más agradecido. A poco de ser nombrado director de El Comercio, allá por 2004, apareció por este mismo lugar para charlar conmigo de literatura asturiana y ver qué escritores podía fichar. Coincidimos en el nombre de Xuan Bello, que desde entonces, y durante veinte años, fue la estrella del periódico. También me tanteó a mí, pero yo entonces escribía semanalmente en la competencia.

En el verano del año siguiente, cuando el suplemento dejaba de aparecer, me volvió a pedir colaboración. Y me hizo una oferta irresistible. Y no por lo económico (yo soy de los que no les importa hacer gratis aquello que les gusta y no hay dinero en el mundo para obligarles a hacer aquello que no les apetece), sino porque me daba entera libertad.

Durante sesenta y dos días, los de julio y agosto, publiqué diariamente un poema traducido por mí, con una nota previa sobre el autor. El resultado se reunió en libro con el título de Jardines de bolsillo y luego se reeditó con el de Tres mil años de poesía. Es uno de los libros míos que prefiero. Nunca nadie me hizo un regalo mejor.

Pero además ese regalo tuvo una inesperada carambola. En el periódico en que colaboraba, pensaron que me había fichado la competencia. Y su orgullo no les permitía aceptarlo, así que me hicieron otra propuesta que tampoco pude rechazar: publicar por entrega mi diario todos los domingos.

Y así seguí durante diez años: publicando de septiembre a junio en un periódico y durante julio y agosto en otro. Y haciendo en ambos literatura. Luego, por razones que no vienen al caso, mi diario pasó también a publicarse en El Comercio. Y aquí sigo, sin fallar un solo domingo.

            ---Últimamente, veo que hablas más de política que de literatura, me dice Íñigo que ha estado estos últimos meses de baja.

            ---Me hago la ilusión de que contribuyo a parar el golpe que se avecina. A mí no me importa que gobierne la derecha, si los votantes así lo deciden. Me aterra que lleguen con malas mañas. Si ahora hacen lo que hacen, sin complejos, qué no harán cuando tengan todo el poder en sus manos. 

Jueves, 25 de junio
SECRETOS Y SECRETOS
 

El último cartucho que guardan los conjurados por si falla la jugada contra Zapatero, lo dejó entrever ayer Feijoo: imputar a Pedro Sánchez. El que sea aforado no plantea ningún problema. El Peinado de turno lo tiene fácil: tras aceptar la demanda de la asociación de turno, basada en cualquier anotación de Leire Díez, solicita el suplicatorio. Y no hace falta más. Lo concedan o no, eso es ya una condena inapelable. Llegaría a las elecciones esposado de pies y manos.

            En las agendas de Leire o en las de Zapatero. ¿A nadie le escandaliza que el juez permita una masiva revelación de secretos protegidos por la constitución –toda la vida privada del expresidente-- y nadie le empapele y le juzgue y le condene si no es capaz de demostrar su inocencia, como ocurrió al fiscal general con un solo secretillo que además ya no lo era?

Viernes, 26 de junio
MORALEJA

Lucrativos negocios en el borde o al margen de la ley no están al alcance de cualquiera. Para acumular millones y que no te pillen o que te absuelvan hay que ser de buena familia, haber ido a los mejores colegios, tener excelentes amigos y, sobre todo, ser de derechas de toda la vida.

            Los pobres –pobres--, cuando ascienden socialmente y quieren imitar a los mandamases de siempre en el latrocinio, no dan la talla.

viernes, 19 de junio de 2026

La rueda de la fortuna: Indicios racionales

   Domingo, 14 de junio
UN MAL FINAL

Nos reímos mucho de los que creen que la tierra es plana (yo jamás he conocido a nadie que pensara tal cosa), pero convivimos tranquilamente con quienes todos los domingos (y a veces también algún día entresemana) ingieren el cuerpo de un hombre, que además era Dios, y que murió hace siglos. Unos –al parecer-- siguen afirmando que la tierra es plana contra toda evidencia y otros que lo que comen es carne mortal, y a la vez inmortal, por mucho que les demuestren que es trigo y buen trigo.

            La creencia en el disparate, y cuanto más gordo mejor, es consustancial a la condición humana. Por eso existen fieles para tantas religiones y tantos programas televisivos sobre ovnis. Pero de los que creen que hay naves llegadas de otras galaxias que andan circulando por ahí y que de vez en cuando se posan para abducir a algún pasmarote, podemos burlarnos todo lo que queramos mientras que con las creencias religiosas hay que andar con mucho cuidado, que no hay barbarie que no pueda cometer un grupo de fieles creyentes y encima convencidos que así se ganan el paraíso.

            Me río de los que creen en ovnis (y de los que creen en otras cosas que me callo), pero me divierten las películas y los programas televisivos sobre extraterrestres. Mi favorito, el que me ayuda a desconectar de las noticias del día, y a conciliar el sueño es Ancient Aliens y mi profeta o predicador favorito Giorgio A. Tsoukalos.

            Con estos antecedentes, es fácil adivinar lo poco que tardé en ir a ver El día de la revelación, lo último de uno de los grandes maestros del cine con el que yo más disfruto (no soy nada cinéfilo, afortunadamente), Steven Spielberg. Y seguí con los ojos muy abiertos la historia, en la que lo que menos importa es el hitchcocktiano macguffin (a ratos me recordaba Con la muerte en los talones), hasta el frustrante final.

            El cine puede ser muchas cosas, pero también una manera de que volvamos a ser niños junto al fuego una noche de invierno, niños que abren los ojos asombrados cuando alguien les cuenta una historia. Niños o adultos que siguen siendo niños y que para vivir necesitan –desde la prehistoria hasta hoy-- que les cuenten cuentos. Y qué maravilloso relato, entre la ciencia ficción y el cuento de hadas, es El día de la revelación. Hay prodigios científicos, más o menos cuánticos, que nos permiten estar en dos sitios a la vez, pero también la casa de Hansel y Gretel y una avecilla maravillosa que entra por la ventana y cambia la vida de una locutora de televisión. Y, por supuesto, un tren que es amenaza y salvación y que parece que nunca acaba de pasar.

            Y luego llega el final, la revelación del secreto, esos supuestos vídeos que nos oculta el gobierno y esos hombrecillos cabezones y otras resobadas bobaditas.

            ¡Steven, Steven, cómo es posible que hayas olvidado la primera lección de un buen narrador! Lo que nos has dado es otra versión de “el parto de los montes”. Rugen y tiemplan las montañas, como si fueran a dar a luz un monstruo, y lo que aparece es un ratón.

            La película debería terminar cuando los vídeos secretos se proyectan en todas las televisiones y el mundo queda paralizado. Vemos a gente de los más diversos países contemplando atónitos la revelación en sus casas o detenidos en cualquier lugar, un caleidoscopio de caras atónitas ante sus teléfonos móviles… Pero los espectadores no vemos lo que ellos ven. Cuando salimos del cine, continuamos esperando el día de la revelación, al igual que los primeros cristianos esperaban la inminente llegada del reino de Dios. Y siguen esperando, como los creyentes en los ovnis, sin defraudarse nunca.

Martes, 16 de junio
LOS INTOCABLES

Como cada día, los periódicos vienen llenos de noticias aterradoras. A mí la que más miedo me da hoy es una que no parece darle miedo a nadie más.

Aparece en la primera página de El País, un periódico nada sospechoso de conspirar contra la democracia. “La investigación de la UCO contra su directora eleva la tensión en la Guardia Civil” se titula. Y la noticia, que se amplia en la página 15, dice así: “La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha multiplicado sus sospechas en la investigación de la exmilitante del PSOE Leire Diez sobre Mercedes González, directora general del instituto armado, y sobre el teniente general Manuel Llamas, director adjunto operativo. Los agentes ahondan en que ambos activaron investigaciones internas para conocer el origen de posibles filtraciones de información”.

            Si lo que se dice es cierto, un defraudador de Hacienda puede acusar al fiscal general de filtrar información sobre sus tejemanejes y la acusación sigue adelante y acaba en el tribunal supremo y en la condena del fiscal no por haberse probado que sea culpable, sino porque no ha sido capaz este de demostrar que es inocente. Y, sin embargo, si hay fundadas sospechas de que filtraciones que dañan, o pretenden dañar, al gobierno proceden de ciertos agentes de la Unidad Central Operativa, y alguien intente que se les investigue, a quien se investiga es a quien se ha atrevido a hacerlo, aunque sea nada menos que su jefa, la directora general de la Guardia Civil.

            Si lo que se dice es cierto, y nadie parece interesado en desmentirlo, en España parece estar intentándose un golpe de Estado (esto es, un cambio de gobierno al margen de los procedimientos establecidos por la constitución) con el aplauso de medio país y sin que el otro medio se atreva a levantar mucho la voz no sea que le pase como a David Sánchez, aunque el pobre no tuvo ni siquiera que alzar la voz para que le pasara por encima la trituradora judicial.

            Confío en no haber leído bien y que no sea cierto que en la Guardia Civil hay elementos que no acatan las órdenes de su directora general y conspiran contra ella. No me puedo creer semejante barbaridad. 

Miércoles, 17 de junio
UN CABALLERO

No como un regalo más en este día de mi cumpleaños, sino como uno de mis preferidos, considero el que Zapatero entrara y saliera de la Audiencia Nacional con una sonrisa, sin un mal gesto para quienes han vertido sobre él toda la basura posible en estos días, y se comportara en todo momento como un caballero. Y otro regalo el que le tocara un juez que antepone su ética profesional al fácil halago mediático. Le habría sido fácil quitarle el pasaporte o incluso enviarle a la cárcel alegando riesgo de fuga o de destrucción de pruebas, como tenemos ejemplos cercanos (como el de Santos Cerdán: todavía no sabemos qué pruebas habría podido destruir mientras estuvo preso), pero prefirió seguir investigando hasta encontrar pruebas de algún delito.

            ¿Las encontrará? No soy profeta. Confío en que no.

            De momento, qué contraste entre el comportamiento de ese caballero, al que voté, al que no me arrepiento de haber votado, al contrario de lo que me ocurre con Felipe González (aunque cuando le voté era otro Felipe, aunque quizá no del todo: ahí está la estúpida barbarie de los GAL), y el del líder –es un decir-- de la oposición, que insulta, un miércoles sí y otro también, al presidente del Gobierno en sede parlamentaria. “¡Cobarde!” le gritó hoy, como un matón de colegio que sabe que no pueden responderle en el mimo tono ni invitarle a que se lo repita en la calle.

            Qué suerte tengo de no ser de derechas porque, si lo fuera, en las próximas elecciones tendría que votarle, o votar a otro igual, si no peor, aunque parezca imposible.

Jueves, 18 de junio
NO TENGO ENMIENDA

Presento el libro de un admirado amigo, Avelino Fierro, el más raro fiscal que en el mundo ha sido, y no puedo evitar, por más que lo intento, centrarme en los muchos pasajes antológicos, sino que una y otra vez vuelvo a los fallos de la edición.

            Un libro es siempre una obra colectiva, aunque en la portada figure solo el nombre del autor. Los otros colaboradores son invisibles, pero cuando faltan cómo brillan por su ausencia.

            El título es Vidas de jurista, pero debería ser Las vidas de un jurista, porque es un diario de las plurales dedicaciones del autor, no solo de su actividad en la Audiencia de León.

            En casos como este, ya me ocurrió antes con el Primer cuaderno Borges, de Roberto Alifano, cómo lamento no ser rico para retirar toda la edición y preparar una nueva que haga honor al texto.

            Pero tal como está vale la pena. Y si se mira con buenos ojos, como yo debería haber hecho en la presentación, también se puede considerar que la imperfección, tan humana, tan demasiado humana, le añade encanto.



 

 

viernes, 12 de junio de 2026

La rueda de la fortuna: Campo de minas

 

Domingo, 7 de junio
SECUESTRO EN GINEBRA

Todos morimos, pero unos más que otros. El próximo domingo hará treinta años que murió Borges en Ginebra, pero sigue más vivo que nunca. La noticia, lo recuerdo bien, me la dio Víctor Botas en Avilés, donde solíamos vernos los sábados para comentar sus poemas recién escritos. Él estaba muy afectado, le había conocido personalmente en un memorable encuentro en el Palace, le admiraba más que a nadie; yo, un poco menos.

            ---Una liberación esa muerte, secuestrado en Ginebra, tan lejos de los amigos de siempre y de su Buenos Aires querido.

            ---¿Secuestrado? ¡Tú estás loco, Martín! Murió acompañado de la mujer que lo amaba y en una de sus patrias, Ginebra, esa ciudad que él creía tan propicia a la felicidad.

            ---¿Que lo amaba? Quien ama no aparta de su mundo, de sus gratas rutinas a quien quiere. Amaba el botín, quería quedárselo todo para ella sola.

            ---¿No me irás a decir que Borges no estaba enamorado de María Kodama?

            ---Quizá lo estuvo, era enamoradizo como un adolescente, pero en los últimos tiempos, cuando le fue cortando todas las relaciones con quien no fuera ella, lo que tenía Borges era más bien síndrome de Estocolmo.

Lunes, 8 de junio
MEMENTO MORI

Hace una semana murió Javier Lozano, un contertulio intermitente y siempre cordial de muchos años. Ninguno de los que le conocíamos nos enteramos a tiempo. La esquela apareció cuando ya había sido incinerado. Ni siquiera sabíamos que estaba enfermo y nos privaron de la posibilidad de despedirle. No deja familia, no deja obra, aunque sí muchos amigos.

El olvido, que a todos nos espera, a él le llegará un poco antes. La tristeza con que recibimos la noticia es menos por él (cuánta sabiduría hay en la frase: descansa en paz), que por nosotros mismos. Cualquier día, cuando menos lo esperemos, vuelve a sonar el timbre que señala nuestra hora y todos nos iremos yendo sin que quede ni uno. Mejor no pensar en eso.

            Como me ve cariacontecido, y sabe que pienso más en mí que en Javier Lozaro, quien me dio la noticia me dice:

            ---Tú no te preocupes, Martín. ¡Los escritores sois inmortales!

            ---Algo hay de verdad en eso, Fran, aunque unos más inmortales que otros. Nos entristece que muera un escritor que admiramos, pero si muere a su debido tiempo, como Borges o Ángel González, esa tristeza dura poco. Yo, sentir de verdad, solo sentí la muerte de dos escritores, Víctor Botas, hace ya más de treinta años, y Xuan Bello, pronto hará un año, pero porque formaban parte de mi familia. Como escritores, la muerte no se atrevió con ellos. Ahí siguen, vivitos y coleando, que diría Botas, en cada uno de sus libros. 

Martes, 9 de junio
DESCUBRO MI VOCACIÓN

Me preguntan si no voy a escribir algo contra la visita del Papa. “Contra, ¿por qué?”, pregunto. “Hombre, pues porque en un estado laico no está bien darle tanto protagonismo al líder de una secta religiosa”. “¿De una secta?”. “Bueno, disculpa, de una confesión religiosa que se fundó hace tiempo y tiene muchos y poderosos seguidores y eso, sobre todo lo último, concede respetabilidad. Secta era en tiempos de Jesucristo y de San Pablo, pero desde entonces ha prosperado bastante”.

            La verdad es que, por muy ateo que yo sea, no voy a escribir nada contra la visita del Papa, como tampoco escribiría nada contra Bad Bunny o Shakira. Allá cada uno con sus devociones.

Le estoy muy agradecido porque haya decidido venir a visitarnos en este momento, restándole protagonismo a Leire Díez y a otros arietes del facherío contra el gobierno, y he sentido, al verle ir y venir por las portadas de la prensa y los telediarios, cierta envidia. También de Donald Trump, aunque esto no lo puedo decir muy alto. Y no por la buena vida que llevan uno y otro, ni por la pompa y circunstancia que les rodea, sino por su capacidad de influencia. ¡Ellos sí que son influencers y no los cantamañanas de TikTok!

Eso de que digas algo, cualquier cosa, sobre la Inteligencia Artificial o sobre las elecciones en Perú, y al instante tenga repercusión en todo el mundo e influya en la vida de la gente y en la historia de los países es lo que me fascina. Yo también tengo opinión sobre esto y lo otro, y a veces más razonada y atinada que la suya, pero lo que yo digo nadie lo escucha.

¿Qué importa que yo subraye la evidencia de que el juicio contra David Sánchez, que ha quedado listo para sentencia, es un disparate que deja en muy mal lugar a la jueza que aceptó la denuncia primera (que iba sobre otro asunto, por cierto), a la audiencia que la permitió seguir adelante y a la unidad de la benemérita que actuó como investigadora del no delito y como acusadora principal y fuente de sesgados titulares en todos los medios? Si hablo yo, es como si dijera misa, y nunca mejor dicho.

            Me habría gustado ser Papa, la verdad, pero de sobra sé que no habría podido aceptar ese cargo nunca por motivos de conciencia. No porque no crea en Dios, que a fin de cuentas es lo que menos importa, bastaría con no hablar de ello, sino porque yo no aceptaría ningún trabajo que se inmiscuyera en mi vida privada y me prohibiera casarme.

            ---¡Pero si tú nunca te has casado ni tienes intención de hacerlo!

            ---Cierto, pero una cosa es que yo no me case porque no quiera y otra que no lo haga porque, en caso de hacerlo, me manden al paro. Uno tiene su dignidad y su orgullo personal.

Miércoles, 10 de junio
DECÍAMOS AYER

Leo la biografía que Sergio Fernández López ha dedicado a Fray Luis de León y al llegar al capítulo que habla del proceso al que le sometió la Inquisición no puedo dejar de encontrar sospechosas coincidencias con tiempos recientes. Bastaba una denuncia anónima para iniciar el proceso. Cinco años tardó Fray Luis en librarse de la malquerencia de sus opositores. Cinco años tratando de demostrar que no había incurrido en herejía en ninguno de sus escritos. ¡Y qué fácil es retorcer cualquier afirmación! ¡Qué fácil armar una insidiosa novela con los mensajes intervenidos legal o ilegalmente (ya se legalizará el delito) a una persona que se interpone en nuestro camino a la Cátedra o a la Moncloa!

            Fray Luis de León, que no era cristiano viejo, y sí sospechoso de judaísmo como otros de chavismo, resistió los cinco años de cárcel y pudo volver al aula y seguir con sus lecciones como si no hubiera pasado nada.

            ¿Podrá el político que ahora está en la picota de la UCO empezar su intervención en un mitin de las elecciones del 27 con un “decíamos ayer” como el del agustino? Difícil lo tiene, que desde los tiempos de Fray Luis los métodos inquisitoriales han avanzado mucho.

Viernes, 12 de junio
DOBLE HOMENAJE

Nunca me olvido del cumpleaños de Pessoa. En Lisboa se celebran las fiestas de san Antonio y en mi barrio las de santa Filomena, una santa que nunca existió, pero eso qué importa: “el mito es la nada que es todo” se lee en Mensaje.

Como regalo anticipado, en la librería de viejo que tengo al lado de casa, encuentro un raro y divertido libro de Victoriano Martínez Muller, Poesías jocoso-satíricas (¡buena falta nos hace su buen humor en estos malos tiempos!), que fue de la biblioteca de José Vega Merino, el amigo leonés de Gamoneda, y que trae dentro el más inesperado regalo: un poema mecanografiado que lleva el título de “Perdón eterno” y el subtítulo “soneto inglés de Fernando Pessoa traducido por Jorge Luis Borges”. Me lo imagino tan auténtico como los cuentos de Chaves Nogales recién descubiertos en una revistilla perdida. Puede que incluso más.

Me parece que el azar ha hecho el mejor homenaje a quien nació un 13 de junio y a quien murió un 14 de junio de hace cuarenta años.

Así que el primer hombre hubo pecado, / se nublaron los cielos de repente / y empuñando una espada refulgente / le dijo un ángel con acento airado:

 “Lejos de este lugar que has profanado, / y al recordar su encanto, eternamente, / surquen arrugas tu orgullosa frente / mientras comes el pan del desterrado”.

 Al ver cerrar con lágrimas de duelo / tras sí las puertas del Edén perdido, / exclamó el infeliz mirando al cielo: / “Si me quitáis el bien, dadme el olvido”.

 Y Dios le dio como perdón eterno / la nada, que nos salva del infierno.




 

viernes, 5 de junio de 2026

La rueda de la fortuna: Hay que celebrarlo

 

Lunes, 1 de junio
COMIENZAN LOS REGALOS

Un día es poco tiempo para celebrar el prodigio de haber nacido, de haber vivido un año más. Yo lo celebro siempre durante el entero mes de junio. El mejor mes del año, por cierto: termina la primavera, comienza el verano, los días son cada vez más largos, las noches cada vez más cortas. Si yo fuera Dios, habría elegido este mes para nacer y no el frío diciembre.

            ---Tú estarás de fiesta, pero en el mundo hay poco que celebrar.

            ---Siempre hubo mucho y a la vez muy poco. Ahí están Trump y Bukele y el más sanguinario de todos, Netanyahu, que ha hecho suyo el proyecto de Hitler: conquistar el espacio vital que cree que su país necesita expulsando o exterminando a sus habitantes, seres intermedios a su entender entre el hombre y la alimaña, Y no hay nadie que pueda pararle los pies. Pero no por eso voy a dejar de celebrar yo mi cumpleaños.

            ---Más cerca tienes lo que está cayendo sobre Pedro Sánchez.

            ---Ese es el primer regalo. No la conjura judicial, que cada vez se muestra más sin tapujos, sino que la gente empieza a perder el miedo y a decir lo que piensa de ciertos aguerridos justicieros empeñados a darle un empujoncito a Feijoo, a quien se las ponen como a Fernando VII, pero él no acaba de hacer carambola.

            ---Ahora parece que quiere pactar con Puigdemont la moción de censura, pero le da vergüenza ir a Waterloo. ¡Si le dejaran ir de incógnito!

            ---Sería capaz de pactar con el diablo, pero no creo que se atreva a tanto. En cualquier caso, yo en la política menuda no me meto. Sobreviví a Franco, sobreviviré, si llega el caso, a Abascal. Pero no me gusta que ciertos jueces se empeñen en facilitarle el camino ayudándole a tumbar a Sánchez. Y si lo hacen, que se lo curren un poco más, que no nos tomen por idiotas. ¡Eso de gastar tanto dinero público en llevar a juicio al hermano del presidente por supuesto enchufismo! Deben de pensar que somos idiotas.

            ---Pues debemos serlo, porque media España lo aplaude.

            ---Y la otra mitad calla por miedo. Pero yo, que soy más bien optimista creo que ciertas actuaciones judiciales, en lugar de hundir a Sánchez, lo que van a conseguir es impulsar su candidatura para las elecciones del próximo año. 

Martes, 2 de junio
SOPORTAR MAESTROS

Habla Javier Almuzara, en el Museo de Bellas Artes, con la pasión y la precisión que le caracteriza, de las relaciones entre poesía y pintura. En el coloquio final alude a mí llamándome –sin la ironía que suele ser habitual—“maestro”. Luego recita de memoria un breve poema de mi último libro: “Las cosas que yo te digo / otros las dijeron antes, / pero como yo las digo / no las dijo nunca nadie”.

Me gustaría que se recordaran mis versos y se olvidara mi nombre. Y no por falta de vanidad, sino por todo lo contrario: añadir unos versos a la memoria colectiva es el mayor premio al que se puede aspirar. El Reina Sofía y otros galardones quedan bien para los Siles o los Zuritas.

            De todos los poetas que he visto crecer, a los que he tratado (y a veces maltratado) durante años, creo que Javier Almuzara es el único que se muestra invariablemente agradecido, aunque no tenga mucho que agradecer.

Mientras escuchaba sus memorables palabras en el museo, recordé la trifulca reciente con otro poeta que llegó a la tertulia por la misma época. “¡Ya no tengo edad de aguantar maestros!”, me gritó en un iracundo correo. Y efectivamente no la tiene: va a cumplir sesenta años. Pero tampoco la tiene Almuzara y en la comida previa, en casa de Martín Caicoya, frente a las frondas del Campo de San Francisco, escuchó con paciencia mis repetidos consejos: “No te pases con el tiempo, por mucho que el público esté encantado escuchándote y tú encantado de escucharte, y no expliques demasiado tus poemas”.

            Pensando en el otro veterano contertulio, el que está harto de aguantar maestros, releí al volver a casa “Amistad”, un poema de José Emilio Pacheco: “Reunirnos todos los días en el café se ha vuelto una alegría mecánica, Nada queda del afecto y la alegría compartida de los antiguos años. A la menor oportunidad sacamos las garras: módicos tigres condenados a dar vueltas en el mismo foso del zoológico hasta que se mueran de viejos o en un instante de sinceridad se devoren”.

            Pero yo no pienso devorar a nadie, soy vegetariano, ni tampoco pienso dejarme devorar por nadie.

Miércoles, 3 de junio
TRUMP HABLA POR TODOS

En junio (casi me atrevería a decir que en todo el año), no hay día que no reciba un regalo. El de hoy es especial. Viene nada menos que del presidente de Estados Unidos.

            Suena el teléfono en el despacho del jefe del gobierno de Israel, que responde melifluo a quien considera su mejor compinche (“Hola, Donald”), sin sospechar lo que se le viene encima.

            ---¿Qué mierda estás haciendo? Eres un puto loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el culo. Todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto. ¡Y no te refugies en la excusa del antisemitismo, capullo! ¡Respeta un poco a las víctimas del Holocausto y no la uses más como coartada para tapar tus vergüenzas!

            Trump le ha gritado a Netanyahu lo que todas las gentes de bien, dentro y fuera de Israel, judíos y no judíos, estaban deseando decirle. Le ha tratado como a un lacayo al que se le propina una merecida reprimenda. Pero sospecho que no lo hace para acabar con el genocidio, sino solo para que no le estorbe en sus tejemanejes con Irán. 

Jueves, 4 de junio
Y NO DIGO MÁS

Me toman el pelo mis amigos con la tabarra que les doy con eso de que celebro todo el mes mi cumpleaños y cada día me sorprende con un regalo.

            ---Pues ya me dirás qué regalo encuentras en el auto de juez Pedraz contando toda esa trama que una tal Leire y un tal Cerdán montaron para ocultar las fechorías de la mujer y el hermano del presidente.

            ---Leo el auto sobre las andanzas de Antoñita la Fantástica, escucho los testimonios del juicio contra David Sánchez y quedo aterrado. Pero no te voy a decir lo que pienso. Cualquier cosa que diga podría volverse contra mí. Me siento tan amenazado como alguien que pensara por su cuenta en tiempos de la Inquisición. Solo dos cosas, y el que quiera entender que entienda: si a mí me permiten el acceso a toda la documentación y a todas las comunicaciones privadas de cualquier grupo, sean los directivos del Banco de Santander o del Real Madrid, los miembros de la conferencia episcopal o quienes comieron el último año con cualquier político, te monto no una novela, sino una trama de no ficción, juntando e interpretando fragmentos de acá y allá, en la que planean asesinar al Papa o blanquear el dinero que los Castro saquearon en Cuba durante décadas.  Todo indiciariamente, por su puesto. Y en cuanto al juicio contra David Sánchez, dos cosas han quedado ya claras: si hubo enchufe, nadie lo notó en su momento y no se debió a que fuera hermano de quien entonces tenía tanto poder como Pablo Casado tras su encontronazo con Díaz Ayuso, y que si por primera vez en España, la tierra de los enchufes y las recomendaciones, se procesó a alguien por ese hasta entonces inexistente delito fue por ser hermano de Pedro Sánchez, contra el que todo vale.

            ---O sea que tú crees que ciertos jueces y ciertos miembros de la guardia civil, cuando investigan a la izquierda no son imparciales.

            ---Quizá lo sean, pero se esfuerzan mucho en no parecerlo. Y eso no deja de ser una suerte: van tan sobrados que cada vez más españoles van viéndoles el plumero. 

Viernes, 5 de junio
GENTE QUE QUIERO

Hoy es el cumpleaños de Lorca, a quien seguro que también le gustaría celebrarlo todo el mes. Luego viene, el próximo lunes, el de Marguerite Yourcenar, y el sábado, el de Fernando Pessoa. Qué buena compañía. Pero mi favorito es el que inicia el mes, el de Marilyn Monroe, que cumple nada menos que cien años.

Qué buen rato pasaríamos. Podríamos invitar a alguien más, por ejemplo, a Xuan Bello para festejar que acaba de publicar libro. De Marilyn, a la que le gusta más escuchar que hablar (también Pessoa calla mucho, al contrario que Lorca o que yo), publiqué unos cuantos borradores de poemas en Tres mil años de poesía: “Tengo tanto miedo a que no me quieran / que cuando me quieren / solo soy capaz de pensar / en el instante / en que dejarán de quererme”.

Una noche, cuando nadie la veía, se acercó hasta mí y me dio un beso. “Es el mejor regalo que me hayan hecho nunca”, dijo.



viernes, 29 de mayo de 2026

La rueda de la fortuna: A freír puñetas

 

Lunes, 25 de mayo
AQUELLA ESPAÑA

Hace cien años, en febrero de 1926, Federico García Lorca le escribe una carta a su hermano contándole una excursión a las Alpujarras. “Yo no he visto cosa más misteriosa y exótica”, le dice. Y a continuación: “El país está gobernado por la Guardia Civil. Un cabo de Carataunas, a quien molestaban los gitanos, para hacer que se fueran los llamó al cuartel y con las tenazas de la lumbre les arrancó un diente a cada uno diciéndoles: Si mañana estáis aquí, caerá otro. Naturalmente, los pobres gitanos mellados tuvieron que emigrar a otro sitio. Esta Pascua, en Cáñar, un gitanillo de catorce años robó cinco gallinas al alcalde. La Guardia Civil le ató un madero a los brazos y lo pasearon por todas las calles del pueblo, dándole fuertes correazos y obligándole a cantar en alta voz. Me lo contó un niño que vio pasar la comitiva desde la escuela. Su relato tenía un agrio realismo conmovedor”.  

            Seguramente fue por entonces cuando escribió el “Romance de la Guardia Civil española”. En octubre de 1935, desde Cataluña, escribe a sus padres: “Ayer di una lectura de versos para todos los Ateneos Obreros de Cataluña, y se celebró en el teatro Barcelona. Había un público inmenso que llenaba el teatro y luego toda la Rambla de Cataluña estaba llena de público que oía por los altavoces, pues el acto se radió. Fue una cosa emocionante el recogimiento de los obreros, el entusiasmo, la buena fe y el cariño enorme que me demostraron. Fue una cosa tan verdadera el contacto mío con el pueblo auténtico que me emocioné hasta el punto que me costó mucho trabajo empezar a hablar, pues tenía un nudo en la garganta. Con intuición magnífica subrayaron los poemas, pero cuando leí el Romance de la Guardia Civil se puso en pie todo el teatro gritando: ¡Viva el poeta del pueblo! Después, tuve que resistir más de hora y media un desfile de gentes dándome la mano, viejas obreras, mecánicos, niños, estudiantes, menestrales. Es el acto más hermoso que yo he tenido en mi vida”.

            ¿Apolítico Lorca? Los que le mataron sabían muy bien a quién mataban y por qué lo mataban. Si entre ellos estaba algún guardia civil, seguro que apretó con doble saña el gatillo.

Martes, 26 de mayo
REÍR POR NO LLORAR
 

---Y ahora que la declaración de Zapatero, amigo Martín, se retrasa hasta el día de tu cumpleaños, ¡menudo regalo!, ¿tampoco vas a decir nada del calvario del que tú considerabas el segundo mejor presidente de la democracia?

            ---Tampoco.

            ---Tienes razón. Cuando no se tiene nada que decir, mejor callar.

            ---Callar y esperar, esa es la receta que deberían aplicarse otros. No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. Del oso Sánchez, por supuesto, que a Zapatero ya le han echado tanto fango encima que le costará recuperar su buen nombre por muy inocente que se le declare dentro de cinco o de diez años, que la justicia española tiene pies ligeros para lanzar carnaza a la prensa y pies de plomo para retirar acusaciones cuando son infundadas.

            ---No te metas con la justicia, que ya sabes cómo se las gasta.

            ---Menos mal que yo soy un votante anónimo de la izquierda y a los simples votantes todavía se nos deja estar. Aunque ya sé que las cosas pueden no seguir así. Tras la guerra, se encarceló a mucha gente porque habían votado, o eso se sospechaba,  al Frente Popular.

            ---No exageres. No creo que los rojillos tengáis problemas en el inminente gobierno Abascal-Feijoo. En cualquier caso, por el principio de prioridad nacional, tú irás siempre por delante de cualquier latino o moro.

            ---¡La que nos espera cómo triunfe la conjura de las togas! Ahora parece que, al que lleva y trae la causa contra Begoña Sánchez, le han entrado celos de que otro juez acapare los titulares. Según me han contado, está preparando una buena. ¿Que tú imputas el primero a un presidente de la democracia? ¡Pues yo meto en la cárcel por primera vez a una presidenta consorte! Chúpate esa.

            ---Deliras, Martín. Eso no se le ocurre ni al que asó la manteca.

            ---En España es muy fácil meter en la cárcel a cualquiera sin condena previa. Basta alegar riesgo de fuga o de destrucción de pruebas. Una acusación particular, la de Hazte Oír o como se llame, pide veinte años para la mujer de Pedro Sánchez y el juez, sin despeinarse, decide que la posibilidad de ser condenada a veinte años acrecienta el riesgo de fuga y la envía a prisión. Qué mejor culminación para una carrera judicial destinada a salvar España. ¡Ser el primer juez que se atreve a mandar a la cárcel a la esposa de un dictador! Eso sí que es una hazaña y no acusar al bueno de Zapatero, que hasta González le considera un poco tonto, de tráfico de relojes, de blanqueo de joyas y de liderar una organización mafiosa chino-venezolana desde su cuenta de correo personal y sin más ayuda que su secretaria de toda la vida. ¡Encarcelar a Begoña Sánchez! ¡Eso es como encarcelar a Eva Brown en las mismas narices del dictador!

            ---No caricaturices.

---¿No filmaba Eva Brown películas domésticas sin la titulación académica correspondiente? Él se habría atrevido a enfrentarse a Hitler como se ha atrevido a enfrentarse a un dictador todavía más corrupto y sanguinario, Pedro Sánchez.

Miércoles, 27 de mayo
SUEÑOS PROFÉTICOS

Me desperté aterrado. Qué pesadilla. Un coro de vicetiples, a uno y otro lado de la escalinata del Congreso, mientras por la puerta principal iban entrando los ilustres invitados a la posesión del nuevo presidente del gobierno –reconocí a Trump, a Miley, a Bukele--, cantaba con buena voz un himno del que solo recuerdo el pegajoso estribillo. “¿Quién echó al corrupto mayor?”, cantaba la derecha. “Fuenteovejuna, señor”, respondía la izquierda. “¿Y quién es Fuenteovejuna?”. La replica venía no solo del otro lado del coro sino de la unánime multitud que hacía flamear banderas rojigualdas: “¡Todos a una!”.

            ---No se te ocurra contar ese sueño en tu diario. Solo te falta decir que las vicetiples iban ataviadas con toga y puñetas, para que quede claro qué insinúas.

            ---Yo no insinúo nada. Y menos eso que tú insinúas. Yo, por imperativo legal, respeto al máximo la función de los jueces, siempre imparciales, ecuánimes, y ajenos a toda tentación de intervenir en política.

            ---¡Y encima cachondeo! ¿Así que tú no te crees la enésima corrupción socialista que han descubierto?

            ---¿Esa que parece de Mortadelo y Filemón con Cerdán haciendo de Filemón y Leire Díaz de Mortadelo y guion escrito por Eduardo Mendoza? Yo me creo todo, por imperativo legal, faltaría más, pero en mi subconsciente no mando. No sé si hay indicios de que Leire y Cerdán quisieron pagar cincuenta mil euros a una empresaria para que desmintiera que había llevado dinero a la sede del PSOE, lo que sí sé es que el juez que pone negro sobre blanco esos presuntos indicios da por hecho que Leire y Cerdán conocen esos ingresos irregulares y por eso tratan de ocultarlos, a pesar de que el testimonio de la susodicha ha sido desacreditado ya en sede judicial. Y de la causa contra el hermano que echó a perder las perspectivas electorales en Extremadura, qué te voy a decir. Todos los rectores de todas las universidades españolas, si se aplica el mismo criterio, deberían estar encausados porque raro es el concurso público para profesor titular o catedrático del que no se sabe de antemano qué candidato es el que va a ganar (la plaza se convoca a menudo para él o ella, aunque pueda presentarse cualquier iluso).

            ---No sigas, no sigas, que eres peor que tu subconsciente.

Jueves, 28 de mayo
POR LA BOCA MUERE EL PEZ

Recordé, al presentar mi libro Aire en el aire, en el café Lord Byron, junto al teatro Palacio Valdés, mi breve incursión teatral. Etelvino Vázquez, director del Teatro del Norte, me encargó una adaptación de Medea. Me hizo mucha ilusión el encargo, pero mi trabajo como dramaturgo acabó pronto. La obra se estrenó en el Palacio Valdés y luego se paseó por algunos festivales de Europa y América, pero yo no fui invitado ni siquiera al estreno y no hubo más encargos. Resulta que Etelvino, que hacía de Medea, quiso que fuera a uno de los ensayos. Y yo, con mi indiscreción habitual, conté en el periódico lo que había visto. Resulta que, cada vez que el actor que hacía de Jasón se equivocaba, o no actuaba a su gusto, el director le gritaba “mal, muy mal” y le daba golpes en la cabeza con el bolso que llevaba colgado del brazo. A juzgar por el gesto del actor, el bolso debía llevar dentro un ladrillo. Ahí acabó mi carrera de autor teatral. Afortunadamente, los años me han enseñado a ser más discreto.

Viernes, 29 de mayo
BLURBS

Sonrío al leer la alusión, algo malévola, que Andrés Trapiello me dedica hoy en su artículo semanal de los viernes (artículos, por otra parte, que, aunque suelan hablar de libros, tienen más que ver con la publicidad engañosa y el prejuicio ideológico que con la crítica literaria o la verdad histórica).

            A propósito de las dudas sobre la autoría de los cuentos reunidos por Abelardo Linares en Guerra total y atribuidos, con considerable éxito mediático, pero con escaso fundamento, a Chaves Nogales, habla del “extraño caso de García Martín”, quien, tras escribir una elogiosa frase para la contraportada, enfadado porque al final no se incluyera, declaró “que no ha quedado probado en absoluto que este sea su autor”.

            Y cita mi frase promocional, el “blurbs” –me encanta el palabro-- que yo escribí a petición del editor: “Nunca segundas partes fueron buenas, dice el refrán. Pero ya sabíamos que había una excepción, la segunda parte del Quijote, y ahora podemos añadirle otra: Guerra total, no menos admirable que la mítica A sangre y fuego. La historia de su descubrimiento es una casi inverosímil novela de no ficción que Abelardo Linares nos cuenta con la pasión que da el conocimiento”.

            Esa novela de no ficción, la de su rocambolesco hallazgo de la revista Madrid, me la había contado docenas de veces Abelardo Linares por teléfono y me había contagiado su entusiasmo. Pero qué sorpresa la mía cuando por fin pude leerla, negro sobre blanco, en las pruebas del libro. Amablemente le pedí que retirara mi frase de la contraportada. Al contrario que mi admirado Andrés, yo soy más amigo de la verdad que de mis amigos o de mis intereses (no sé si Renacimiento, después de que ponga en riesgo el buen negocio, seguirá editándome). La segunda parte de A sangre y fuego, esta polémica Guerra total, no puede ser comparada con el Quijote de 1616, sino con otra segunda parte de las andanzas del ingenioso hidalgo: el Quijote de Avellaneda.