viernes, 1 de diciembre de 2023

Coraje y alegría: No sabes lo que te pierdes

 

Sábado, 25 de noviembre
ACOSO

---¡Siempre hablando de libros, siempre hablando de libros! En tu vida puede que no, pero en el mundo pasan muchas cosas más importantes de las que ocuparse.

            ---Siempre hablando de libros, sí. Y al que no le interesen los libros que no me lea. O al que no le interese la vida porque los libros no son para mí una muralla con la que aislarme del mundo, qué más quisiera, sino una ventana abierta, herramientas para entender mejor lo que pasa.

            ---Literatura, literatura… Lo que a ti te ocurre es que has llegado a una edad en que ya la vida carece de argumento, solo te queda ver discurrir apaciblemente los días, con tus cafés y tus rutinas, “libre de amor, de odio y de recelo” que diría Fray Luis; esperemos que por mucho tiempo.

            ---Libre de amor, no sé; libre de odio, no. Y no me refiero a los odios de poeta por un quítame allá esos reparos que me has puesto en una reseña. Como nunca he querido hacer carrera literaria, al menos en el sentido convencional de la palabra, pues nunca me ha importado conservar interesadas amistades, de esas de “hoy te elogio yo, mañana me elogias tú, hoy te premio yo, mañana me premias tú”. Y no lo digo como un mérito, es solo un rasgo de carácter, una falta de ambición para llegar lo más alto posible en la cucaña. En lo más alto en lo que se refiere a homenajes y galardones, por supuesto, algo que siempre he despreciado, no sé bien por qué; por humildad me parece que no, que humildad no tengo ninguna. El odio al que me refiero es de otro tipo, el irracional de alguien cercano a quien has ayudado todo lo posible y que de pronto se convierte en tu mayor enemigo. Nada nuevo, por otra parte. Ya conoces el dicho: “¿Pero por qué me odia si no le he hecho ningún favor?”. Yo, a alguno, parece que le he hecho demasiados como para que pueda seguir soportándome. Te voy a dejar un sobre con un nombre dentro. Si me pasa algo, lo abres y sabrás quién ha sido el asesino.

            ---¡Qué exagerado eres!

Domingo, 26 de noviembre
COPLAS

Podía ir a ver el espectacular Napoleón de Ridley Scott en los Yelmo o la poética historia del erudito y el pescador, Jaseneobo de Lee Joon-Ik en el Filarmónica, pero trato de hacer patria con Literato, la asturianada de Maxi Rodríguez y Carlos Navarro. Desconecto pronto y me dedico a improvisar coplillas que me imagino olvidaré antes de llegar a escribirlas:

“Digo que no me quisiste / y que me quieres aún. / Me gusta contradecirme”.

“Siempre no, que es mucho tiempo. / Quiéreme de vez en cuando, / esté vivo o esté muerto”.

“No sabes lo que me pasa / ni te lo voy a decir. / Adivina, adivinanza”.    

“Repites que no me quieres / y yo me encojo de hombros. / No sabes lo que te pierdes”.

“Que tu amor es una cárcel / ya lo sé y qué pereza / me da tener que escaparme”.

Lunes, 27 de noviembre
SIRENA

Víctor de la Serna, hijo de Concha Espina, fue un periodista, director del diario Informaciones, que se caracterizó por su apoyo a Alemania durante la segunda guerra mundial. Ya se había suicidado Hitler y él seguía confiando en la victoria nazi. Pero también fue el autor de un Nuevo viaje de España, publicado en 1959, que guarda para mí un regalo. Lo hojeo recién encontrado en un revoltillo de libros viejos y de pronto me encuentro con una sorpresa: el último capítulo, “El benjamín de los ocho puertos”, se dedica a Avilés.

Víctor de la Serna llega a la villa –Avilés “ha tenido, como Madrid y como Bilbao, el buen gusto de no cambiar ese nombre por el insípido de ciudad—en octubre de 1954: “Un día, hace cuatro años escasos, sonó en Avilés una sirena. No era la vieja sirena del Fornel, aquel barquito que iba a Comillas a buscar Calamina para Arnao hace tantos años. Era la sirena de un remolcador que llevaba a popa una extraña estructura avanzando por la ría: una draga holandesa. Aquel sirenazo abrió una página nueva en la historia de la villa y probablemente en la historia de España”.

Y sin ese sirenazo, quién lo iba a decir, mi vida habría sido otra. Continúo con Víctor de la Serna: “Un ejército de cinco mil obreros acampa en las orillas de la ría. Verdaderos pueblos de barracones alojan a gentes de todas las tierras peninsulares, peonaje vario que hasta con su vestido denota, como dice un chaval de casa Lin (mariscos), el forasterío. Se oyen sones de todos los rincones de España. De vez en cuando, llorón y saudoso, también suena un fado. Aún no se ha producido la mezcla. Los cinco mil obreros suelen agruparse por regiones en sus ocios. Pocos bajan a la villa. En cada grupo de barracones hay bares que por las noches de los sábados tienen un cierto aire de tabernas del Far West”.

Uno de esos cinco mil obreros era mi padre, que primero vino solo y luego se trajo a su familia. La Empresa Nacional Siderúrgica, la famosa Ensidesa, hace tiempo que ha desaparecido, pero casa Lin sigue ahí, frente a la ría, sirviendo el mejor marisco.

Martes, 28 de noviembre
PRECISIÓN

El lenguaje nunca es inocente. Me indigno cada vez que leo que en Gaza se intercambian rehenes por prisioneros. No: se intercambian rehenes por rehenes o prisioneros por prisioneros.

Y ser preciso ---preciso yo-- no supone tomar partido por ningún bando, salvo el de la verdad y la justicia.

Miércoles, 29 de noviembre
INCONSECUENCIAS

Detesto los premios literarios, como es bien sabido, al menos esos a los que hay que presentarse y a los que debemos tantos prescindibles libros de poesía. Y no soy el único. Luis Alberto de Cuenca, poco antes de la entrega del Emilio Alarcos, al regalarme su libro El secreto del Mago, reciente premio de poesía Jaime Gil de Biedma, me dice: “Fue un empeño de Juan Manuel de Prada, a quien quiero mucho, el que me presentara. He visto la lista de los anteriormente premiados y la mayoría son un horror. Espero no defraudar a los lectores con este nuevo libro y que del premio se hable lo menos posible”.

            No soy yo el más capacitado para acusarle de inconsecuente. ¿Qué hago de jurado en un premio literario desde hace más de veinte años si los detesto? Por dinero no será, aunque algo pagan (en el Príncipe de Asturias, ahora Princesa, donde también estuve casi dos décadas, en cambio, no pagaban nada). Es solo por compromiso y también, todo hay que decirlo, porque no deja de divertirme cuanto tiene que ver con la vida literaria y en las comidas y cenas que acompañan a la concesión y entrega de los galardones no dejan de contarse anécdotas muy sabrosas. 

Jueves, 30 de noviembre
PUÑALES EN LA ESPALDA

No resultan tan opuestas la realidad y la ficción. Lo que llamamos realidad no es más que una ficción basada en hechos reales. No soy el primero en decirlo ni seré el último. En el amigo en que más confiábamos de pronto descubrimos envidia y celos y el cuchillo escondido para clavárnoslo en cuanto encuentre una ocasión propicia.

Quizá el amigo del alma siempre fue así, no ha cambiado, pero nosotros no queríamos verlo, preferíamos al personaje que fuimos inventando.

            Soy más bien desconfiado, por eso me humilla doblemente el que abusen de mi confianza: por el abuso en sí y porque pone en duda esa inteligencia de la que tanto me gusta alardear.

Viernes, 1 de diciembre
NO APRENDO

---¿Qué tal el acto literario del miércoles? Por lo que leí en la prensa, resultó bastante interesante.

            ---Estuvo bien, pero yo lo pasé más bien mal. Tenía que presentar los libros ganadores del año pasado y no me entusiasmaba ninguno de ellos, aunque uno menos que otro. Me cuesta mucho decir corteses banalidades.

            ---Pues así no llegarás a ninguna parte. Te haces viejo, sin pasar por adulto. En bastantes cosas, sigues siendo todavía un niño. ¡A tu edad y no haber aprendido todavía a mentir!









16 comentarios:

  1. "Pocos bajan a la villa. En cada grupo de barracones hay bares que por las noches de los sábados tienen un cierto aire de tabernas del Far West”.
    No sólo los hitlerianos, incluso Joaquín Salarich, premiado por la Academia de Medicina y Cirugía de Barcelona que copia o plagia al doctor Jean Baptiste Descuret por su obra La medicina de las pasiones donde destacan (del obrero) la embriaguez, la gula, el juego, la prostitución, etc. Señalando sólo los rasgos negativos: los instintos aviesos de la masa obrera. Sin aparecer la fuerza física, la alegría, el desarrollo de otras cualidades como la lucha para acabar con esos barracones. En fin qué se puede esperar de unos trabajos extenuantes, ¿ir a Lhardy a al Fornes a cenar?

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  2. "Luis Alberto de Cuenca, poco antes de la entrega del Emilio Alarcos, al regalarme su libro El secreto del Mago, reciente premio de poesía Jaime Gil de Biedma, me dice: “Fue un empeño de Juan Manuel de Prada, a quien quiero mucho, el que me presentara. He visto la lista de los anteriormente premiados y la mayoría son un horror. Espero que no defraudar a los lectores con este nuevo libro y que del premio se hable lo menos posible”.

    ¿Está seguro De Cuenca de que la razón de presentarse al premio fue De Prada y no los 10.000 € que obtiene quien lo gana?

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  3. «Nada nuevo, por otra parte. Ya conoces el dicho: “¿Pero por qué me odia si no le he hecho ningún favor?”.» JLGM
    ________________

    Cáspitas, José Luis, pues no dirás que no estabas avisado... Sentidas condolencias.

    Y una precisión: Los presos en las cárceles españolas durante el franquismo por, cito, «actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis», ¿erais rehenes o prisioneros?

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  4. A vuestro disgusto, querrás decir: el tuyo y el de tus compañeros de presidio. Por lo que cuentan, Carabanchel en aquel tiempo no era Lledoners, precisamente...

    PD: Sobre el nombre del misterioso asesino depositado en el sobre, ¿podrías dar alguna pista? ¿Empieza por I, acaba por N y lo llamaban Persia?

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  5. ¡Con la venia! Permitaseme una pequeña addenda: Sobre ir a Fornos o Lhardy: Cuenta Enrique Serrano Fatigati (amigo de Romanones) que hizo un informe técnico contando que el consumo de alcohol no pasaba del cuartillo de litro al día por habitante. Por eso las tabernas durante el día estaban vacías durante la mayor parte de la semana.
    Que los sábados era día de cobranzas. Y que el 90% de las "chispas" que se atendían en las Casas de Socorro se debían a la inexistencia de blog, uys qué cosas digo: a la inexistencia de otros locales. Como diría Benina de Misericordia《 cada uno, por el aquel de no sufrir, se emborracha con lo que puede. Eso en Madrid. En Oviedo tienen una hoja parroquial de Armando Palacio Valdés, La aldea perdida donde pone fino a los mineros cuando existen estadísticas que eran los menos encarcelados en 1908.
    Pd: Lo sé qué sí que lo sé que no debería decirlo, pero ¿Amelia no estarás enamorada del dueño del blog, te veo preocupada?

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    1. Joaquín, eres majísimo pero es que no te enteras... Ni una cosa ni otra, además: ¿qué tendrán que ver la preocupación y el amor? Tú estudiaste con los curas...

      Por lo demás, muy interesante tu comentario a cuento del nazi de pro, Víctor de la Serna.

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    2. Vale; disculpa Amelia. Y, sí estudié en un colegio de pago en Vallecas (parece un oxímoron porque mi padre era muy rojo). Creo que el cura fue el único, de todos los profesores, que no me dio una hostia: buen tipo.

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    3. No tienes de qué disculparte, Joaquín. Así como tampoco tienen de qué disculparse los demás participantes en este foro, más atentos a «jugosas anécdotas» de sobremesa y otras bobadas, por ignorar tu primer comentario publicado al hilo de la conmovedora entrada del 27 de noviembre (Sirena), escrita a pachas entre el impresentable Víctor de la Serna y el hospitalario «dueño» de este blog, apuntando la inspiración nazi en la creación del complejo industrial de Ensidesa.

      ¡Salud y salud pública!

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    4. Acabo de salir de un asador de plaza de Castilla. La pareja de un amigo es de Psoe con cierto cargo; le he hablado, de forma somera, de mi actividad ( je, je) en este blog. Me ha ofrecido ir a la presentación del libro de Sánchez (de qué hablará en él). No le tengo como prioritario. Paso, me importa un pijo. A ver si el dueño del blog lo lee y hace una crítica del libro.

      Por cierto el cochinillo muy bueno. No me importaría invitarte, Amelia. Creo..., intuyo, saber quien eres. Aunque yerro con frecuencia.

      Salud, sí: aunque tener mucha no es buen síntoma.

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    5. Gracias por la invitación, Joaquín. Algo escuché de que nuestro presidente había sacado novela pero dicen que la película está mucho mejor. A ver si el dueño del blog por una vez te hace caso y se anima a reseñar cualquiera de las dos...

      https://static0.gamerantimages.com/wordpress/wp-content/uploads/2022/07/Ryan-Gosling-Barbie-Ken-Criticism.jpg

      Salud y chinchín

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  6. ¿Y esas jugosas anécdotas de la cena? Do fue el rigor en dulce amor trocado?

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