sábado, 15 de enero de 2022

Elogio de la cordura: Miedo y esperanza

  

Sábado, 8 de enero
MUCHAS GRACIAS

Comencé a comentar libros de manera regular allá por 1975. Desde 1988, lo hago todas las semanas, sin faltar una. ¿Cuántos libros habré reseñado? Calculando por lo bajo, unos diez mil. Como siempre hablo sin contemplaciones, como siempre llamo al pan pan y al memo memo (bueno esto último solo lo doy a entender,  procuro guardar las formas), pues me habré ganado, si no otros tantos enemigos, sí al menos unos cuantos cientos. Hasta ahora, cruzo los dedos, no ha habido atentados personales. Tampoco he tenido que batirme en duelo, como Clarín, porque es una costumbre en desuso. Pero de vez en cuando estalla el rencor acumulado. Ayer y hoy han sido unos días muy entretenidos al respecto. Reseñé Tiempo de paz y de memoria, un libro colectivo coordinado por la profesora Remedios Sánchez, y al poco la paz literaria saltó por los aires. Publicó en Facebook una airada réplica y de inmediato llovieron las adhesiones. Yo ni leí su réplica ni ninguno de los comentarios que suscitó, pero casi me fue transmitido todo el ajetreo en directo. “¿Has visto lo que dice de ti Remedios Sánchez? ¡Te llama machista y defensor del heteropatriarcado!”. “Pues qué bien”. “Martín, te aviso que te están vapuleando en Facebook. ¿No vas a replicar?”. “Ni siquiera voy a asomarme a ver qué pasa”. “Mejor, mejor, sufrirías bastante”. “No lo creo, pero tengo maneras más agradables de perder el tiempo”. “La peor de todos es una poeta de tu pueblo. Cuánto odio. ¿Qué le has hecho?”. Y así todo el día de ayer y el de hoy. Y yo, sin sentir la menor curiosidad de asomarme a esos humanos desahogos. Mañana ya todo se habrá desvanecido y las moscas que acudieron al hedor del pastel de rica miel que en Granada depusieron contra mí andarán por ahí revoloteando ahítas y dispersas.

            No solo no me molesta este intento de linchamiento virtual, sino que mi vanidad lo interpreta como un homenaje. Parece que lo que yo digo algo cuenta, aunque solo sea en el submundo poético. Muchas gracias, Remedios, por animarme a seguir en la labor.

 

Domingo, 9 de enero
EN EL PALACIO REAL

Siempre me han fascinado los caserones llenos de recovecos, sótanos, escaleras que llevan a ninguna parte, estancias clausuradas. Desde que leí La de Bringas, he estado obsesionado por los entresijos del Palacio Real: “Ciento veinticuatro escalones tenía que subir don Francisco por la escalera de Damas para llegar desde el patio al piso segundo de Palacio, piso que constituye con el tercero una verdadera ciudad, asentada sobre los espléndidos techos de la regia morada. Esta ciudad, donde alternan pacíficamente aristocracia, clase media y pueblo, es una real república que los monarcas se han puesto por corona”. Cuando el narrador va a visitar a don Francisco Bringas, se pierde en aquel laberinto. Un cancerbero les había dicho: “Tuercen ustedes a la izquierda, después a la derecha. Hay una escalerita que sube, luego otra que baja…”

Echan a andar por un pasillo de baldosines rojos, que más parecía calle o callejón, alumbrado con mecheros de gas; de vez en cuando se encontraban una especie de plazoletas inundadas de luz que entraba por grandes huecos abiertos al patio. Había también pasadizos y túneles y puertas, muchas puertas de cuarterones, unas recién pintadas, descoloridas y apolilladas otras, numeradas todas, pero en ninguna parte veían el número que estaban buscando.

            ¡Qué escenario más fascinante para una historia de terror esos altos de Palacio! Yo daría cualquier cosa por poder visitarlos. Hoy, por fin, he podido asomarme, al menos en fotografía, al domicilio de don Francisco Bringas.

            Del palacio Real conozco lo que se enseña a las visitas, que es lo que menos me interesa. También he tenido ocasión de comer alguna vez en al comedor de gala que María Cristina hizo construir sobre lo que habían sido habitaciones particulares de la reina Mercedes, y de tomar café en el salón chino. ¡Cómo me habría gustado escabullirme entonces y buscar la escalera de Damas y ascender hacia aquella galdosiana ciudad escondida en lo alto! A punto estuve en uno de esos almuerzos de acercarme a la reina, que conoce bien a Galdós, y solicitar su intercesión para que me dejaran visitar lo que no se muestra del palacio.  

            Un reportaje publicado hoy me aclara el misterio. El palacio Real, en lo que no es museo o escenario para las ceremonias oficiales, se ha convertido en un bloque de oficinas. Todo lo llena la burocracia de Patrimonio Nacional. El apartamento de Francisco Bringas lo ocupa José Luis Sancho Gaspar y yo lo veo lleno de estanterías y legajos. Pero se conserva la distribución: entrada, sala, gabinete, cocina. No había baño, el baño era compartido, como en las corralas. También compruebo que lo que fue el vestidor de  Alfonso XIII está lleno de carpetas.

            Qué poco respeto por la historia privada, tan importante como la gran historia. Yo sacaría a todos los burócratas del palacio Real y reconstruiría lo más fielmente posible lo que fueron las habitaciones particulares de los reyes y las de los nobles que los acompañaban y las de la servidumbre que habitaba los altos. También, por supuesto, las del último jefe del Estado que residió en este lugar, Manuel Azaña. Y las cocinas y los baños y toda la intendencia. Los techos de Tiepolo y las cornucopias doradas están muy bien, pero a mí no me interesa menos poder asomarme a la vida privada de las personas de otro tiempo.

Lunes, 10 de enero
A MAL TIEMPO

----Qué mal lo debes estar pasando, Martín. Tú que eres un hombre tan rutinario

----No te creas. Yo soy un poco como Groucho Marx. ¿Que no le gustan mis principios? No importa, tengo otros. ¿Que alteraran todas mis costumbres? Pues enseguida me invento otras. A mí no ven van a desequilibrar, como a tantos, los disparates de ninguna autoridad político-sanitaria. Tengo muchos defectos, pero no los tengo todos. Descuidar mi salud no se encuentra entre ellos. Ni desaprovechar la más mínima brizna de felicidad.

Martes, 11 de enero
LA BROMA INFINITA

He decidido no hablar más de esta “drôle de guerre” que estamos viviendo (vamos ya por el Tercer Año Triunfal). Mis lectores habituales se quejan, dicen que ya está bien de darles la tabarra. Pero ocurre que tengo la costumbre de leer todos los días el Boletín Oficial de Sánchez, Pfizer y Moderna (más conocido como El País) y es difícil pasar de la primera página sin decir nada. En la de hoy leo: “La industria busca una protección para todo coronavirus. La carrera por una vacuna a prueba de variantes”. Leo la noticia, y en ella se nos informa de que varios laboratorios están buscando una vacuna que nos proteja de las nuevas variantes del coronavirus como la ómicron. Cualquier persona deduce de esa información (y del hecho de que todos los contagiados que conoce estén vacunados) que las actuales vacunas (preparadas para otra variante) han quedado obsoletas.  Lo lógico sería destruirlas y esperar a las nuevas. “¿Pero cómo vamos a tirarlas –parece que se dicen las autoridades político-sanitarias-- con lo que nos han costado?”. Y siguen chantajeando (lo que podría ser constitutivo de delito) a los pocos que aún no se han vacunado para que se vacunen y quieren vacunar a todos los niños… que no necesitan ni esta vacuna ni las que se puedan inventar. Como no pueden negar ese hecho, dicen que los vacunan… ¡para proteger a los abuelos! Y se quedan tan anchos. Bueno, sacrificar niños para propiciar a los dioses es una tradición antigua.

            No sigo, que no quiero hablar de estos temas. “Estas obsesionado, Martín”, me dicen los amigos. “Quizá es solo que ese otro virus que acompaña al coronavirus, y que afecta a la inteligencia de las personas, a mí parece que no me ha afectado”.

Miércoles, 12 de enero
LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO

La inmortalidad ya no es lo que era, lo sé de sobra. Los libros tienen una vida precaria en las librerías y pronto pasan a un cuarto oscuro del que no saldrán jamás, salvo contadas excepciones. Pero yo sigo escribiendo como si fuera a ser leído hoy, mañana y dentro de cien años. Los primeros escritores que admiré estaban todos muertos: Galdós, Unamuno, Machado, Ortega. Había una excepción, Azorín, del que cuando tenía doce años me regalaron una novela suya muy menor, El escritor (me la regalaron porque a esa edad me pasaba el día escribiendo), pero pronto dejaría de serlo. Por entonces no había escritores de literatura juvenil que visitaran los colegios. El tipo de escritor que yo quería ser escribía no solo para sus contemporáneos, sino para los que habían nacido mucho después que él. Ahora sé que los escritores que perduran, salvo raras excepciones, ya fueron admirados en vida. Lope fue siempre el gran Lope y lo mismo Galdós o Lorca. Y no digamos Virgilio, Goethe o Borges. La posteridad quita de su sitial a alguno (Pereda competía con Galdós, Palacio Valdés oscurecía como narrador a Clarín), pero no levanta a nadie a no ser que haya muerto muy joven, como Keats y otros poetas románticos, o se haya mantenido inédito, como Dickinson o Pessoa.

            Cuento estas cosas en la tertulia virtual de los miércoles y se ríen un poco de mí. “No escoges mal la gente con la que compararte, no”, dice Abelardo Linares.

            ----Pues esa es la gente con la que me gustaría compararme, qué le vamos a hacer. La falsa modestia nunca ha sido mi fuerte. Ni la hipocresía. Y sigo escribiendo para los lectores de hoy y para los de mañana, aunque los de hoy sean pocos y los de mañana más que dudosos. Todavía tengo enemigos ingenuos que, de vez en cuando, arremeten contra mí en público. Nunca se lo agradeceré bastante. Los otros, los que tienen alguna influencia, saben que el mejor arma es el silencio. Hice crítica algún tiempo en El Cultural. Me fui porque no estaba muy de acuerdo con que, si yo era el crítico de poesía, el libro de la semana lo escogiera la directora sin haberlo leído. Así se hace en todas partes, ya lo sé. El libro de la semana, que ocupa la portada de los suplementos culturales, no es más que el lanzamiento de la semana, Y la crítica, una forma de publicidad. El caso es que lo dejé y desde entonces mi nombre no volvió a aparecer jamás en ese suplemento, ni aunque se hablara de un libro colectivo en el que yo participara. No es un único caso. El único estudioso de Ángel González vetado en la cátedra Ángel González soy yo, y todo por ponerle algunos reparos a los libros de su directora (que, por cierto, no financia la cátedra con su dinero).

            ----No te quejes. Tienes lo que te has buscado.

            ----No me quejo. Estoy muy bien donde estoy. Una infancia pobre es una riqueza que no se agota nunca, dijo Nanni Moretti. Como puedo vivir con muy poco, desde que comencé a trabajar –a los veintiún años--  he tenido más dinero del que necesitaba. Y soy tan vanidoso que nunca he precisado del elogio ajeno (aunque me guste y lo agradezca). Siempre he sabido quién soy, siempre he sido consciente de lo que valgo, poco o mucho, según con quien me compare. Nada si lo hago con quien me gustaría compararme. Ya sabéis, mis primeros ídolos: Unamuno, Galdós, Machado.

Jueves, 13 de enero
GRACIAS

Cómo se agradecen los pequeños detalles, la bondad que quiere pasar inadvertida. Desde fuera, y con tantos problemas como hay en el mundo, los míos parecen insignificantes. Me han expulsado de casi todos mis rincones de trabajo, me han convertido en un paria en mi propio país y sin motivo alguno y con escasa o nula cobertura legal. Eso es lo que más me ofende, que hayan convertido la democracia española, que tanto costó traer, en una democracia con apellido, como la democracia orgánica o la democracia popular: la democracia sanitaria, en lo que todo vale solo con apelar a que pueden llegar a faltar camas en los hospitales.

Pero en la cafetería donde leo por las tardes de siete a ocho piden con desgana el pasaporte a todo el mundo y apenas lo miran (como quien cumple una incómoda obligación), pero a mí no. Si lo hicieran, me habría dado la vuelta. Salgo a la calle con papeles falsos, como un emigrante ilegal, pero no soy capaz de mostrarlos. Cada uno es como es. Nunca olvidaré esa delicadeza de dejarme pasar para que me siente solo en la larga mesa y abra el libro de la tarde –siempre distinto del de la mañana-- sin ponerme en un aprieto. Yo no digo su nombre para no ponerles en un aprieto. Algún día podré decirlo. Ahora solo puedo decir gracias, de todo corazón.

Viernes, 14 de enero
YO NO

¿Saldremos de esta? Quizá sí, pero sin prisa ninguna. Ya leo que quieren tratar como una enfermedad más lo que convirtieron en una plaga bíblica. “No hay que apresurarse”, advierten los timoratos a los sensatos.

No sé si saldremos de esta, pero sé que yo, si salgo (me quedan menos de treinta años para cumplir cien, el tiempo se acaba), lo haré con la satisfacción de no haber estado ni entre los autores del disparate –cómo se han lucido los líderes de la Unión Europea-- ni entre sus sumisos súbditos convertidos en cómplices.



35 comentarios:

  1. Interesante eso de que "el Boletín Oficial de Sánchez, Pfizer y Moderna" sea "más conocido como El País", del que sin embargo nos pone un recorte que contradice eso. Está claro (ya lo estaba, por lo demás) que, en opinión de JLGM, si El País incluye alguna información que apoye sus puntos de vista, es un periódico serio del que vale la pena hacerse eco; si los contradice, se convierte automáticamente en "el Boletín Oficial de Sánchez, Pfizer y Moderna". O piensas como yo, o estás vendido a "Sánchez, Pfizer y Moderna", o al menos abducido por ellos.
    Lo mismito que los "terraplanistas y otros frikis", como titulaba precisamente dicho Boletín Oficial un artículo reciente, donde se contaba por ejemplo que hay quien "vincula los voraces incendios forestales que azotan Australia, California o Siberia con proyectiles lanzados con armas láser desde una aeronave".
    Son así de involuntariamente cómicos. Y está muy bien; como ya dijera Baroja, lo importante es pasar el rato. Gracias, pues, en mi nombre y el de todos los que así divierten; sin ellos, la vida sería un poco más aburrida.

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    1. No entiendo nada. Reproduzco dos noticias de primera página del más difundido periódico de España. Esas noticias o son verdaderas o son falsas (noticias, no opinión sobre las noticias). Si son falsas, deben ser desmentidas inmediatamente por el Ministerio de Sanidad; si son verdaderas, ese ministerio debe rectificar de inmediato, pedir disculpas públicas por difundir información engañosa y prometer (como los niños pillados en falta) no hacerlo más. Y atenerse a las consecuencias.

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    2. Yo tampoco entiendo nada. En ese mismo periódico puede encontrar cualquiera no dos, sino centenares de noticias que desmienten la insistente predicación de JLGM. Pero ésas, según él, no son noticias, sino muestras de que ese periódico, el más difundido de España, no es tal periódico, sino "el Boletín Oficial de Sánchez, Pfizer y Moderna, más conocido como El País". Sólo son noticias las que apoyen su postura.
      Vaya por Dios.

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    3. La noticia que, en este preciso momento, abre la edición digital de El País, dice exactamente esto:
      "Los vacunados contra la covid tienen cinco veces menos probabilidad de ingresar en un hospital".
      Noticia, no opinión sobre las noticias. Y como ésa, mil. Pero ésas JLGM no las lee, o no le importan.

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    4. ¿Pero tú crees que eso es una noticia, Jose? No es más que opinión (o publicidad) disfrazada de noticia. ¿Cómo se puede saber esa probabilidad? Perdona, amigo, pero te voy a explicar un poco lo que significa razonar.
      1/ La posibilidad de ingresar o no en un hospital depende de muchos factores, el estar o no vacunado es solo uno de ellos.
      2/ Para averiguar esa posibilidad se debe comparar por tramos de edades (niños, jóvenes, adultos, ancianos, por decirlo grosso modo) y en grupos de individuos que presenten el mismo estado de salud (jóvenes sanos no vacunados con jóvenes sanos vacunados, ancianos con graves dolencias previas no vacunados con ancianos con graves dolencias previas vacunados, etc). Ese estudio, como comprenderás, requiere medios y tiempo.
      3/ Ten en cuenta además que se puede ingresar en un hospital con covid por motivos ajenos a la covid (cáncer, atropello, crisis cardiaca, las mil y una enfermedades que no han desaparecido aunque solo se preste atención a la covid). O sea que de los no vacunados que están en el hospital (o en la UCI) hay que separar los que están por otras causas (entre el 20 y el 40 % parece, si no lo desmiente Sanidad, y esto es fácil de saber: basta ver el parte médico de cada paciente y hacer la estadística correspondiente).
      ¿Entiendes algo de la actividad intelectual que supone leer el periódico? Esto ahora se enseña en la escuela (o yo lo enseñaba en clase). No es que yo no me crea lo que no me conviene: yo me creo lo que se basa en fuentes fidedignas, lo que puede deducirse racionalmente a partir de los datos. Eso de que los "vacunados contra la covid tienen cinco veces menos probabilidad de ingresar en un hospital" es una afirmación que, tal como está, no se sostiene: ¿los vacunados con cualquier vacuna?, ¿los vacunados con dos o con tres dosis? ¿Cuántas probabilidades tienen los que ya andan por la cuarta dosis?, ¿también cinco o tienen seis probabilidades menos?

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    5. Si JLGM se tomara el trabajo de leer la información que abre El País, y a la que me refería, verá que allí se explica de dónde proceden esos datos y cómo se obtuvieron, y se compara la protección entre los que han recibido una dosis, dos o tres. Pero JLGM, en sus palabras, "entiende" tanto "de la actividad intelectual que supone leer el periódico", que ni siquiera se toma el trabajo de hacerlo.
      (Olvidémonos, por supuesto, de que los datos que pide para contrastar esa información, o cualquiera que en este asunto le contradiga, no los facilita él mismo, ni los exige, en la información que sí nos da. Ésa no necesita pruebas o contrastes: puesto que favorece la postura de JLGM, tiene ya con eso todo lo que el más escrupuloso de los negacionistas puede requerir).

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    6. Pues lo he leído, querido amigo, y no, no y no. Los datos de España están fundados solo en el caso de Cataluña y de unos pocos días. En Inglaterra se dice que se toman en cuenta muchos más datos que aquí, por lo que serían más fiables. Más adelante se nos dice que es posible que se esté "sobredimensionando la incidencia en los no vacunados". ¿Cómo vamos a fiarnos entonces? Hace falta el enlace a un documento donde figuren los datos globales de donde se saquen esos porcentajes. ¿Cuántos mayores de 70 años han muerto en España en los últimos meses no vacunados y cuántos vacunados? ¿Cuál era el estado de salud previo al contagio de cada uno de ellos? Ten en cuenta que los no vacunados de esas edades, salvo casos de personas marginales, en España se deben casi todos a que no pueden vacunarse por razones médicas.
      Y por otra parte, ¿dónde están los datos de los niños y los jóvenes? ¿Un niño no vacunado, y sin problemas de salud, tiene cinco veces más de ser hospitalizado que uno vacunado sin problemas de salud? Eso te lo creerás tú, pero no se lo creen ni los ejecutivos de Pfizer.
      Piensa, piensa, un poco, Jose, no te dejes engañar por la publicidad encubierta.
      Y un dato que te hará sospechar algo: Bofill ha muerto a los 82 años contagiado de Covid. No se nos dice en la información de El País si estaba vacunado o no. ¿Tú crees que lo estaba o que no lo estaba? No hace falta ser Sherlock para averiguar la respuesta: lo estaba. Si no lo estuviera, aparecería en el titular. Qué paradoja: la noticia (lo raro) es que muera de Covid un no vacunado, cuando debería ser (por menos frecuente) que muera un vacunado.

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    7. Ah, querido amigo, una precisión más: para descartar una información basta con que no nos indique de dónde toma sus datos o que esos datos sean incompletos y no sirvan para extraer las conclusiones que saca. El que rechaza esa información no tiene por qué ofrecer otros datos. Eso corresponde al ministerio de Sanidad, que nunca ha dado datos globales, sino muy parciales, aunque de ellos los publicistas saquen conclusiones generales a favor de la bondad de unas vacunas que antes nos decían que protegían de la posibilidad de contagiarnos en un 80, un 90 o un 95 por ciento y ahora te protegen de ir al hospital cuando la mayoría de los contagiados de Covid, antes de que se inventaran las vacunas, no tenían que ir al hospital (ni tenían síntomas en bastantes casos).
      Pero yo no niego la utilidad de estas vacunas: en Asturias te permiten ir al cine y tomar café a cubierto los días de lluvia.

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    8. JLGM: “Pero yo no niego la utilidad de estas vacunas”

      Una observación, si me permite: Pero yo no niego la utilidad de estas vacunas, todas ellas AÚN Y, POR TANTO, DESDE UN PRIMER MOMENTO en periodo de experimentación, pues ninguna ha concluido las 4 fases necesarias para ser aprobadas clínicamente. Vacunas experimentales, por tanto.

      21/09/2021
      Informativos Telecinco - Los efectos secundarios de la tercera dosis informados por Pfizer:
      «EL ESTUDIO DE FASE TRES sobre las dosis de refuerzo de vacunas, que incluyó a un grupo de aproximadamente 300 participantes de entre 18 y 55 años, encontró que el 63,7% experimentó fatiga después de recibir sus dosis de refuerzo, el 48,4% tuvo dolores de cabeza y el 39,1% sintió dolor muscular, según recoge CNBC.»
      https://www.telecinco.es/informativos/salud/vacuna-covid-pfizer-efectos-secundarios-tercera-dosis-refuerzo-be5ma_18_3206445940.html


      Wikipedia - Phases of clinical research (no hay entrada en español):
      https://en.wikipedia.org/wiki/Phases_of_clinical_research


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    9. No serán útiles para la contención de la Covid, Amelia, eso lo saben todos los que las imponen, pero no me negarás que son útiles: te permiten ir al cine, entrar en una cafetería y en algunos países trabajar y subir a un transporte público.

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    10. Pongo a continuación tres enlaces, eso que a JLGM le gusta tan poco, donde se desmiente, con datos y cifras, esa afirmación suya de las vacunas no son útiles "para la contención de la Covid":
      https://www.bbc.com/mundo/noticias-58421480
      https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2021/11/19/6196736ce4d4d8534c8b45b3.html
      https://www.elperiodico.com/es/sanidad/20211011/vacunacion-reduce-mortalidad-covid-francia-12220840
      Son sólo unos ejemplos; podría poner cien más, pero para qué. Ni los virólogos que dedican su vida al tema, ni los médicos y sanitarios que luchan diariamente con sus consecuencias, tienen ni pueden tener nada sensato que decir; eso es privilegio exclusivo de la Privilegiada Inteligencia de JLGM, y (de reflejo nada más), de quienes comparten sus opiniones.
      Quienes, para su desgracia, no están en ese caso, sólo tienen dos alternativas: o corregir su inaudita cabezonería, o aceptar su condición de intelecualmente limitados y su incapacidad para pemnsar por cuenta propia (de JLGM).
      Con lo que está claro: las vacunas son inútiles para la contención de la Covid, y perder el tiempo disintiendo de JLGM, propietario único y a perpetuidad de la verdad y la razón, más inútil todavía.
      Prescindamos, pues, de ambas cosas; y si no es enteramente posible (yo he recibido ya las tres dosis), al menos de la segunda.

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    11. Aquí (https://elpais.com/opinion/2022-01-17/el-virus-djokovic.html), por cierto, se cuentan con algún detalle las peripecias del caso Djokovic, referido más de una vez en estos foros. Hoy se anuncia, por cierto, que tampoco Roland Garros le permitirá participar si no se vacuna (con la pauta completa): https://elpais.com/deportes/2022-01-17/djokovic-entra-en-un-tunel-sin-salida.html

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    12. Querido Jose, divulgador de la información oficial que aparece en todos los medios, que las vacunas son útiles para contener la enfermedad es una opinión (sostenida con generalizaciones abusivas basadas en datos muy parciales), que no son útiles para acabar con la pandemia(o son poco útiles), no es una opinión, es un hecho, confirmado diariamente por la realidad (por eso estamos como estamos, en los países con casi todo el mundo vacunado como en los que no está vacunado casi nadie). Si salimos de esta, no será por las vacunas sino porque las autoridades deciden por fin que la "pandemia" mejor considerarla "endemia" y comienzan a tratarla como una enfermedad más.
      Yo no digo que las vacunas no sean útiles, sino solo que carecen de clara utilidad sanitaria. Son muy útiles para ir al cine o poder participar en la Roland Garrós. Ya me dirá don Jose (para eso no hace falta ninguna particular inteligencia, con la suya vale y sobra) qué tiene que ver jugar un partido de tenis con estar o no vacunado (bastaría, si no se quiere poner en riesgo la salud de nadie, con hacerse una PCR y dar negativo).
      Lo de las vacunas es cada vez más alucinante. Se han convertido en un fin en sí mismas. Es como estar bautizado en la Edad Media. Cómo nos vamos a reír de los extremos a qué puede llegar la estupidez humana cuando esto pase, Jose.

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    13. Dejemos, una vez más, las malas formas de JLGM y su referencia a la "estupidez humana", y ciñámonos a lo de qué tiene que ver todo eso con "un partido de tenis". El HECHO, a pesar de los no pocos defensores que aquí le han salido no a Djokovic (que no lo necesita como tenista), sino a su irresponsabilidad, es que, cito, "el jugador había dado positivo por covid días antes de viajar a Australia".
      Respecto a que "la realidad" confirme diariamente la inutilidad, o escasa utilidad, de las vacunas, me gustaría saber dónde vive exactamente esa "realidad" que dice tales cosas. En la que compartimos todos, y lo he mostrado ya unas cuantas veces antes de hacerlo otras tres en la primera nota, lo que tanto los profesionales como los hechos estadísticamenre constatados dicen es justo lo contrario. Lo que significa, supongo, que tanto unos como otros, tanto los profesionales como los hechos, son estúpidos perdidos.
      Triste cosa.

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    14. Gracias, Jose, por permitir que me luzca a poco precio. Si el famoso tenista había dado positivo de Covid y ya ha pasado la cuarentena. ¿para qué necesita vacunarse? ¿No está ya inmunizado de manera natural? A ver con qué enlace me explicas esto.
      Buen hombre, no hace falta que nadie diga que las vacunas sirven para poco o para nada: basta ver el ritmo frenético con crecen los contagios en países en los que más del ochenta por ciento está vacunado. La alarma actual en Europa se debe a que las vacunas no han servido para las nuevas variantes.
      Todo lo más que se atreven a decir a favor de las vacunas los mismos que las imponen es que, si estás vacunado, aunque te contagies y contagies, tienes menos riesgo de ir a la UCI. Pero la mayoría de las personas, vacunados o no vacunados, si son jóvenes o adultos sanos, no tienen ningún riesgo de ir a la UCI (y poco de ir al hospital). ¿No bastaría con vacunar a las personas con patologías previas o debilitadas por la edad que tiene ese riesgo para que la vacuna lo atenúe algo, si es que lo atenúa?
      Pero eso no es lo que nos dijeron cuando empezaron a vacunar: entonces unas vacunas te protegían de contraer la enfermedad el 80 o el 90 o 95 de los casos.
      Busca, busca enlaces, querido Jose, que te eviten pensar u observar el mundo en torno (los niños que enferman con la vacuna no salen en las noticias, tienes que enterarte oyendo las quejas de las madres en la cola del colegio o en una terraza).

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    15. Si unos días antes Djokovic había dado positivo en el tema del coronavirus, eso se debe a que ya estaba contagiado, como se ha sabido estos días, desde diciembre, dato que él, que lo conocía, no sólo ocultó, sino que en esas condiciones se había entrevistado con un periodista en Belgrado y había estado luego en España, datos todos que omitió en la solicitud de su visado. "Probablemnente cometí un error", ha dicho él mismo.
      Respecto a lo que "se atreven a decir a favor de las vacunas los mismos que las imponen" es FALSO, sin más, lo que JLGM afirma.
      Copio textualmente lo que el New York Times, edición en castellano, decía el pasado 7 de octubre, en respuesta a la pregunta "¿Y si en vez de vacunarme mejor me arriesgo a la Covid-19"?
      Ésta es la respuesta:
      "La COVID-19 es, con mucho, la opción más peligrosa. Las vacunas para la covid conllevan pocos riesgos conocidos. Pero los peligros de la COVID-19 están bien documentados. Alrededor del 20 por ciento de las personas que padecen los síntomas de COVID-19 desarrollan una enfermedad grave y potencialmente mortal. Aunque las personas mayores, obesas o con otros problemas de salud son las que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones por la COVID-19, los jóvenes también pueden enfermar gravemente. En un estudio con más de 3000 personas de entre 18 y 34 años que fueron hospitalizadas por covid, el 20 por ciento necesitó cuidados intensivos y el 3 por ciento murió.
      Las complicaciones de salud a largo plazo asociadas a la COVID-19 son una gran preocupación. Hasta una de cada tres personas que se recuperan de covid tienen molestias crónicas durante meses, como agotamiento, aceleración del corazón, coágulos de sangre y pérdida del sentido del olfato o del gusto".
      Respecto a lo que "dijeron al principio" y lo que dicen ahora, la aparición de nuevas variantes y la pérdida de efectividad inmunizadora con el paso del tiempo son efectos conocidamente asociados a muchos tipos de vacunas, incluida la de la gripe; con todo, lo que REALMENTE dicen no sólo los expertos, sino los datos reales conocidos, es:
      -Las vacunas han salvado medio millón de vidas en Europa, según la UE
      -La inmunidad ha bajado frente a ómicron, pero parece que aún protegen de enfermedad grave.
      -No estar vacunado es el mayor factor de riesgo para sufrir una covid grave.
      Esto, en una información publicada el 3 de enero. (Pondría enlace para que pudieran verse los detalles, pero eso -el diablo está en los detalles, según el dicho inglés- ya se sabe que, por alguna misteriosa razón, pone de los nervios al titular del blog).
      En la misma información, por cierto, se dice literalmente esto:
      "Nadie prometió que las primeras vacunas contra el covid pudieran evitar los contagios. El objetivo prioritario fue siempre reducir el riesgo de enfermedad grave. Eso es lo que midieron los ensayos y a eso se referían los porcentajes de eficacia del 70% al 90%. Eficacia frente a la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte. El coronavirus SARS-CoV-2 sería un problema menor si se comportara como un catarro".
      Ahora debería condimentar esto con unas cuantas afirmaciones acerca de la estupidez del ser humano en general, y de algunos de ellos en particular: no es nada difícil, ni requiere de una inteligencia particular (todo lo contrario) el hacerlo. Pero semejantes generalizaciones me parecen, ellas sí, perfectamente estúpidas. Añádalas el discreto lector, si las echa de menos, allí donde eso le ocurra.
      Son condimentos que, sobre todo (aunque no sólo) a la hora de discutir sobre hechos, me parecen perfectamente innecesarios. Primero, porque no aportan nada que valga la pena aportar. Y segundo, porque si yo digo que dos y dos son cuatro y mi interlocutor que diecisiete (o al revés), tendré razón al decirlo aunque yo sea la persona más estúpida del mundo, y él alguien que se acerque (igualarlo es imposible) al nivel de brillantez intelectual de JLGM.






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    16. 1/ Si el tenista se ha contagiado de Covid, a los quince días (o menos, se van acortando las cuarentenas) está inmunizado y no necesita vacunarse (tiene la menor vacuna natural). Y nada tiene que ver con ello el que viajara o no, se entrevistara o no con un periodista.
      2/ Diga lo que diga el New York Times, la mayor parte de los contagiados de Covid son asintomáticos, con vacuna o sin ella. Ese estudio de 3000 personas de tal a tal edad no puede nada contra los cientos de miles de españoles (pide los datos a Sanidad) que han dado positivo y no han tenido síntomas o síntomas muy leves (y, por supuesto, sin secuela ninguna).
      3/ Que no engañen, Jose (aunque sospecho que tú te dejas engañar muy gustosamente), el dato fundamental para predecir si un contagiado de Covid va a necesitar hospitalización o no es su estado de salud previo y el estado de sus defensas naturales. Y para saber esto vasta con observar la realidad y los datos indudables, no las estadísticas. ¿Lo dudas? Entérate de cuantos contagiados ha habido en España (los que se saben y los que se sospecha porque ni se enteraron), los que necesitaron ser hospitalizados y los que necesitaron Uci y murieron (una fracción minúscula, sin que ello disminuya las tragedias particulares); y averigua si esos muertos por Covid o con Covid tenían o no dolencias previas.
      Piensa un poco, señor de los enlaces, o calla para siempre (con perdón: es broma, de sobra sé que no callarás nunca, en eso coincidimos).

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    17. Parecerá esto inconcebible a JLGM, pero yo encuentro en principio más fiable lo que diga el NYT (y cientos de inmunólogos y sanitarios en docenas de países) que lo que diga él.
      Y respecto al primer punto, ya he explicado en una nota anterior que unos días antes de viajar a Australia había dado positivo. No en todos los casos el contagio y sus resultados evolucionan igual. Y yo no he dicho que su entrevista con un periodista o su viaje a España tengan que ver con su positivo; al revés, es él quien, al no respetar la cuarentena ni informar de su estado a quienes entraron en ese tiempo en contacto con él, los ha expuesto a un riesgo innecesario (pero real).
      Pero no se preocupe JLGM, que ya me callo. Sé, y lo he dicho antes de ahora, que es inútil toda discusión. JLGM tiene razón, y las informaciones de prensa, los profesionales inmunólogos o sanitarios, y la realidad misma, están equivocados. Es así, y no hay más. (Ni menos).


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    18. Con permiso de los interlocutores.

      Gracias, Jose, por su detalladísimo (tal vez en exceso) análisis sobre la actualidad mundial de las vacunas, cada vez día menos actuales -todo hay que decirlo- por culpa del propio virus, que tiene, oh pecado, la insana costumbre (para los humanos) de mutar: ómicron se llama el último malandrín de la saga.

      Y gracias también por advertirnos del pésimo ejemplo que Djokovic está dando a la ciudadanía biempensante y peor vacunada (a juzgar por las cifras oficiales de contagio entre vacunados), aficionada al tenis o no.

      Por cierto, ¿sabe lo último del affaire Djokovic? Se lo resumo en paráfrasis: Si unos días antes Djokovic no hubiera dado positivo en el tema del coronavirus, Lacoste no estaría hoy “reconsiderando” su patrocinio al tenista… Quién lo iba a decir, Lacoste, la que quitó el cocodrilo para poner animales en peligro de extinción… ¿Se puede ser más hipócrita, Jose? ¡Save Novak!

      17 de enero de 2022
      https://www.lavozdegalicia.es/noticia/deportes/2022/01/17/lacoste-reconsiderara-patrocinio-djokovic/00031642422875869875163.htm

      22 de mayo de 2019
      Lacoste cambia su icónico logo de cocodrilo. El cocodrilo cede su lugar a 10 especies en peligro de extinción
      https://www.abc.es/summum/estilo/moda/abci-lacoste-cambia-iconico-logo-cocodrilo-201905201102_noticia.html

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    19. Caso Djokovic.
      No estoy de acuerdo, José, porque entre los requisitos para entrar en Australia, y concretamente para participar en el Open, figuraba (punto número 2 creo recordar), "estar vacunado, disponer de exención médica o haber padecido la enfermedad en los últimos 6 meses".
      Es más complejo. Djokovic había dado positivo en diciembre, luego se le incluiría entre las excepciones.
      El problema proviene de las autoridades federales australianas, que han restringido las libertades de los ciudadanos duramente y por largo tiempo. Como para permitir que un señorito se salte las normas a la torera.
      De hecho, el estado de Virginia (donde se celebra el Open), le había dado el visto bueno. Fueron las autoridades aduaneras, dependientes del Ministerio de Inmigración, los que le cortaron la entrada.
      Que mintiese es buscar cinco pies al gato.
      De hecho una de las razones que se han dado para revocar definitivamente el visado, fue por el mantenimiento del orden público.
      Pero esa es otra historia.
      Ejemplo de contradicción.
      Victor Menéndez

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    20. Qué pesadilla, Jose. Aunque te parezca mentira, de lo que pasa en Asturias en particular y en España en general, en lo que se refiere a las medidas para contener el virus (el famoso pasaporte Covid, el prohibirme entrar en locales públicos) estoy yo más enterado que el New York Times. Qué se le va a hacer. Siento que tu argumento de autoridad se vaya abajo. Y el que las vacunas no funcionan no necesita ser demostrado: la mayor parte de los contagios, en España, y en resto de la Europa vacunada ocurren entre vacunados y esto no lo niega ni el New York Times. ¿Dudas a pesar de todo? Pues que santa Lucía te conserve la vista. Hoy nos dicen en El País que en Israel han comprobado que la cuarta dosis no protege de la variante Ómicron y si de la Alfa (que ha sido sustituida por la otra). No sé si mienten. Ya te digo: yo hablo de Asturias, para que no me desmienta nadie, y digo, y lo sostengo ante cualquier tribunal, que de los efectos negativos de las vacunas no informan los periódicos, yo me entero de algunos casos (no escasos), en lo que afecta a los niños, en la cola a la entrada del colegio.

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  2. Gracias por su blog.. Mayor Thompson

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  3. Sí, el retrato que te hacen en Granada te ponen a caldo potas (nada bonito). Lo más que me sorprendió fue que te llamase incoherente. José Luis Piquero te defiende en un comentario, dice que eres el mejor crítico de poesía en España desde hace cuarenta años. Que eres el mejor crítico de la realidad política, eso no lo dice.

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  4. Que se metan con uno personalmente sin conocerle personalmente es algo que me ofende poco. Todo lo contrario, me hace creerme más importante de lo que soy (como si yo no fuera ya bastante vanidoso).

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    1. Yo no creo que seas vanidoso sino todo lo contrario, pero no voy a discutírtelo. Así y todo, aunque no te lo creas, tú eres uno de mis más valiosos maestros. Mucho he aprendido de ti. Y te lo agradezco.

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    2. Soy yo quien te agradece a ti esas palabras, Jesús. Ningún elogio me satisfacería más.

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  5. Es evidente, a tenor de lo que Remedios dijo de ti, que tus reseñas importan y son valoradas. Lo que no entiendo es el juego sucio, defenderse de una reseña que molesta con argumentos que no son literarios, con ataques personales y el intento de defenestrar así a una persona. Tampoco puedo comprender a esas personas que, después de leer las palabras de esta mujer, encima aplauden y no son capaces al menos de callarse.
    Que la mujer estuvo muy discriminada en el ambiente poético es posiblemente cierto, que publicó menos y pudo dedicar menos tiempo a la literatura por la estructura machista de la sociedad, también. Pero ese no es suficiente argumento para considerar fuera de serie o magistral a todas las mujeres que publicaron en su día. Este tipo de pensamiento no nos hace ningún favor. Así que está bien que alguien tenga el coraje de decir la verdad.

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  6. Animo don José luis... Meencanta su blog.. Juan viejo

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  7. JLGM: ¿Útiles las vacunas para tomar un café o ir al cine? Útiles, en todo caso, para la salud económica (supongo) de cines y cafés. Para la salud (sin adjetivos) de las respectivas clientelas, supongo que también. De lo contrario, ¿qué sentido tendría imponer el pasaporte covid...?

    Lo único seguro es que de las consecuencias inmediatas de esta fase del experimento (pasaporte covid: cifras, curvas, porcentajes, etc.) seremos puntual y convenientemente informados en el Boe de Pfizer y Moderna y otros medios del ramo, con la claridad y transparencia acostumbradas últimamente. Un ejemplo:

    18 NOV 2021 “Seis de cada diez ingresados en UCI por coronavirus están sin vacunar”. ¿Y los cuatro restantes?

    https://elpais.com/sociedad/2021-11-18/seis-de-cada-diez-ingresados-en-uci-por-coronavirus-estan-sin-vacunar.html


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  8. "Ya me callo".
    "Lo dejo".
    "Me retiro".
    "No sigo".
    .................

    Estas reiteradísimas (y siempre incumplidas) declaraciones de Jose ¿tienen parecida fiabilidad que sus afirmaciones sobre las vacunas?

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  9. Este asunto de las vacunas nos lleva a sopesar casos paradigmaticos. En todo rebaño ha de haber una oveja negra, o serbia...
    Ya he advertido del poder de Djokovic. Ahora se ha comprado el 80% de una farmacéutica para investigar posibles tratamientos contra el covid ajenos a las vacunas.
    Lo que las autoridades intentaban evitar, convertirlo en un líder antivacunas, lo han conseguido. Es un líder antivacunas.
    Poderoso caballero es don dinero. Y parece que a este hombre no le falta determinación.
    Allá ellos.
    Víctor Menéndez

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  10. Sobre la reseña de “Tiempo de paz y de memoria” y la “guerra literaria”:

    Responde al esquema prototípico de muchos de sus comentarios literarios. Una revisión de “Crisis de papel” o “El lector impertinente” lo muestra con bastante claridad y el susodicho “esquema” puede resultar cansino para lectores pertinentes. Ciertamente, usted no nos obliga a leerle, faltaría más.

    La categorización del parnaso que presupone es falsable. No obstante agradaría conocer el reglamento de las “liguillas de ascenso” y si el “VAR” se utilizaría en las confrontaciones poéticas, juegos florales primordialmente.

    Remedios Sánchez le replica –es un decir- con escasa argumentación literaria y exceso de inquina. Las descalificaciones personales no son de recibo. Cuenta con muchos palmeros que en poco enriquecen o matizan lo que ella afirma, aunque algunas intervenciones sí que tienen entidad. ¿Todos yerran?

    José Luis Piquero le defiende. Pero, ¿es usted el mejor crítico de poesía de los últimos cuarenta años?, ¿un poeta excepcional? Esta forma de calificar, también claramente falsable, solamente se explica en un contexto de extrema amistad. ¿Excepcional? ¿Fracasado? Que cada cual opine, porque de opinar se trata, lo que le venga en gana, ¿no le parece? Lo de “el tiempo pone a cada uno en su lugar”, como bien sabe, es un mito más. O no. La intervención de Alejandro Lérida, en su línea: qué bien se tocan palmas desde el sur. El descoque lo ofrece Abelardo Linares, en “El lector impertinente”, al definirle como “género literario”. Vamos, literariamente, usted, Quevedo; él, Borges.

    ¿Adalid del heteropatriarcado? No lo creo. Sin embargo, y sirva como dato descriptivo, del centenar largo de reseñas recogidas en “El lector impertinente” no llegan a veinte las que comentan obras escritas por mujeres.

    He leído el libro de referencia.

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    1. No he leído esos comentarios sobre mi reseña, no puedo opinar. Creo que su lugar no era Facebook sino los comentarios a mi reseña, que es el modo de que yo pudiera estar seguro de que todos los que hablan conoce lo que yo dije. También ese debería ser el lugar de este comentario.

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  11. Sobre lo que por aquí se ha llamado el “monotema”:

    Desde marzo de 2020, lo sé de buena tinta, son muchas las personas con “consciencia” de que sus derechos eran vulnerados y que el engaño y la tomadura de pelo campaban por doquier. Muchas, casi todas, no disponen de “tribunas” y sus circunstancias y avatares no son del dominio común. Por consiguiente, ni usted es el “único” –quizá no lo pretenda aunque lo aparenta- ni todos somos súbditos.

    Usted se refiere a Asturias. En Andalucía el consejero del ramo no tiene nada que envidiar al asturiano. La “eficacia” del “pasaporte COVID” –vaya perversión del lenguaje-, al parecer, radica en “incitar” a los no vacunados a vacunarse. La Boétie, ¿dónde estás?

    El “post” donde se habla del “perro judío”, por figurado que sea, merece, aunque a destiempo, alguna nota. Si me lo permite, me apoyo en citas, mas no acudo a ellas como “respaldo de autoridad”.

    Carlos García Gual, en “La secta del perro”, recoge la siguiente composición:

    “En tu vida fuiste un perro, Antístenes, de tal naturaleza,
    que sabías morder con tus palabras, no con los dientes.
    Pero moriste consumido, enfermo. Replicará acaso alguno: ¿Qué importa?
    De todos modos se necesita encontrar un guía para el Hades.”

    Pues eso.

    Equipara usted la situación de Asturias –de España, en general- con la de Alemania en los años 30 del pasado siglo. Antonia Arranz, con cierta finura, y Amelia le han comentado la falta de rigor de la comparación. Lamento que nadie le haya desmontado con rotundidad lo que a todas “luces” es un “grave error de perspectiva”. Mire, basta con leer las siguientes líneas para percatarse de que, sin “falacias patéticas” ni “sentimentalismos hueros”, lo ocurrido hace casi un siglo y lo que nos acontece hoy no son procesos o acontecimientos asimilables.

    “(…) esa otra certeza: que quieren nuestra completa destrucción. Eso también lo acepto. Ahora sí que lo sé. No molestaré a los demás con mis temores, no estaré amargada si los otros no entienden qué es lo que nos importa a los judíos. Una certeza no debe verse afectada o debilitada por la otra. Trabajo y sigo viviendo con la misma convicción y la vida me parece que está llena de sentido. A pesar de todo está llena de sentido, aunque apenas me atrevo a comentar eso ante los demás. La vida y la muerte, el sufrimiento y la alegría, las ampollas en mis destrozados pies y el jazmín detrás de mi casa, la persecución, las innumerables crueldades sin sentido, todo eso está dentro de mí como una fuerte unidad, y lo acepto como un todo, y empiezo a comprenderlo cada vez mejor, sólo para mí misma, sin ser capaz hasta ahora de explicarle a nadie cómo está todo interrelacionado. Me gustaría vivir mucho tiempo para poder explicarlo alguna vez más adelante. Y si no puedo elegir eso, bueno, entonces otro lo hará. Otra persona seguirá viviendo mi vida desde donde haya sido interrumpida la mía, y por eso tengo que seguir viviendo lo mejor y lo más convincentemente posible hasta el último suspiro, para que, así, aquel que venga tras de mí no tenga que empezar completamente desde cero y no tenga tantas dificultades.”

    Diario de Etty Hillesum. Anotación del 3 de julio, 1942.

    Se dirá que lo sucedido en los años 40 no es la referencia que usted utiliza, pero no olvide que usted también usa la expresión “huevo de la serpiente”. ¡Ay del amigo Bergman y tanto y tanto culturalismo!

    Conste que estoy vacunada, con tres dosis. Conviene no engañar a nadie. ¿O sí?

    Como diría García, José María, en tiempos de otras ligas y otras divisiones, “saludos cordiales”.

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    1. Solo decirle que yo no comparo con los años cuarenta, sino con los treinta cuando muchas democracias aplaudían a Hitler y no tuvieron inconveniente en participar en las Olimpiadas de 1936, cuando ya había leyes contra los judíos (pero nadie pensaba, como no piensan ahora, ni siquiera Macron, en la solución final).

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