Martes, 1 de septiembre
PATRIOTAS TÓXICOS
“Los
pueblos felices no tienen historia”, afirmaba un apotegma clásico. Y en oros
tiempos, antes de la dictadura de lo políticamente correcto que ahora dicen que
nos oprime, se añadía: “como las mujeres honradas”. Porque la historia de una
mujer, en esos buenos tiempos que algunos añoran, no podía ser otra que la de
sus infidelidades y sus amantes.
Por entonces, había mucha buena
gente que, ante alguna pregunta comprometida, se encogía de hombros y afirmaba:
“Yo no entiendo de política”. Ahora, de política y de fútbol, todos entendemos
y todos odiamos al árbitro –llámese Tribunal Constitucional o como se llame-- cuando
pita una falta a favor del campo contrario.
“¡No has dicho nada sobre lo que
está pasando en Ceuta!”, se me lamenta un amigo y yo le agradezco que eche en
falta mi voz en un momento en que todos gritan y nadie escucha, sino a los de
su misma opinión.
---Todo lo que perjudica al
gobierno, beneficia a la oposición, pero no es lo mismo que se trata de un caso
de corrupción que el que de una catástrofe nacional. Lo ocurrido en Ceuta ha
ocurrido antes y volverá a ocurrir después. Se pueden rechazar las pretensiones
anexionistas de Marruecos sobre esa ciudad, pero lo que no se puede negar es
que geográficamente forma parte de Marruecos y que, sin su benevolencia y su
colaboración, lo tiene muy difícil. Pedir mano dura contra Marruecos por haber
favorecido, o no haber impedido, la masiva llegada de inmigrantes, me parece
una estrategia suicida. Con la enemistad de Marruecos, esos hechos pueden
repetirse una y otra vez, basta con que se niegue a actuar de portero y no
impida a ningún nacional o subsahariano llegar hasta las puertas de la ciudad.
¿Qué haríamos entonces? ¿Disparar sobre los que entran ilegalmente? ¿Construir
a toda prisa presidios de alta seguridad para encerrarlos? ¿Qué podría haber
hecho el gobierno cuando una avalancha de ilusos adolescentes llega nadando a Ceuta?
¿Mandar un pelotón de soldados para que les den la orden de retroceder y, si no
obedecen, acribillarles en el agua? ¿O quizá, más piadosamente, armar a los
guardias civiles con largas varas para que empujen a los jóvenes nadadores
hasta que se ahoguen? Ya se ahogaron por sus propios medios más de cien, pero
esa tragedia no parece preocupar a nadie. No, desde luego, a los patriotas que
se rasgan las vestiduras y claman: “¡Nos han invadido! ¡Nos han invadido!” y
recuerdan la traición del conde don Julián. El gobierno, ante el problema de
Ceuta, hizo lo mejor que podía hacer y la oposición está haciendo lo peor:
considerar una catástrofe humanitaria como un inesperado regalo que les podría
anticipar su llegada al gobierno. ¿Por qué está tardando en solucionarse ese
problema, en lo que puede solucionarse, claro, que a los muertos nadie les
devolverá a la vida? Porque aquellos de los que depende en buena parte la
solución se niegan a ayudar y practican la política del cuanto mejor peor. No
se dan cuenta, de que, solucionado este incidente, el problema de Ceuta, ese
anacronismo que hace tiempo que ha perdido su razón de ser, seguirá existiendo
y serán ellos, si llegan al gobierno, quienes tendrán que lidiar con él. Y que,
si ponen a Marruecos en su contra, verán lo que es un auténtico problema.
---Pues en Europa no piensan como
tú. Piensan que Ceuta es un portón que Pedro Sánchez ha abierto a la emigración
descontrolada.
---Cierta Europa, la que ya ha sido
infectada por el virus trumpista. La que sueña con un Bukele en Albania o en
Bulgaria que nos haga de carcelero de la gente que nos sobra. En cualquier
caso, ese portón, el de Ceuta, no lo ha abierto Pedro Sánchez, sino que es
regalo envenenado de aquellos tiempos en que los europeos se creían con el
derecho de saquear África con el pretexto de evangelizarla y civilizarla.
Miércoles, 2 de septiembre
LA LEVEDAD Y LA
GRACIA
Tengo
algunos pocos fieles lectores y muchos amigos que no tienen la costumbre de
leerme y que se quejan de que escribo demasiado.
---Pero ¿cómo voy a haber leído tu
último libro si antes de que me dé tiempo a hacerlo ya has publicado otro?
Yo me encojo de hombros Quien no me
lea por gusto, que no me lea.
Lo que me preocupa es otra cosa.
Tengo la suficiente experiencia como para saber que, a partir de cierta edad,
la mayoría de los escritores, incluso los mejores, siguen escribiendo por
inercia, sin tener nada que decir. ¿Será mi caso? Uno siempre es el último en
darse cuenta y a mí ya hace tiempo que amigos poco piadosos –en eso se me
parecen-- me dicen que mis últimos poemas, romancillos y cosas así, son bien
poquita cosa.
Es posible, pero uno puede admirar las monumentales fuentes barrocas, con sus ninfas y sus dioses, y no por eso desdeñar la fuentecilla que surge en un recodo del camino y que nos quita la sed, algo que no hacen esas otras tan aparatosas. No solo de Divinas comedias vive un buen lector, también necesita la levedad y la gracia de la poesía popular: “Anoche soñaba yo / que con mi amante dormía. / Y al despertarme descubro / que a mi lado lo tenía”.
Jueves, 3 de septiembre
NO ENFADES AL
PORTERO
Toda la
noche tuve pesadillas. Las plazas españolas se llenaban de réplicas de Bukele y
Milei, ni siquiera de Donal Trump (dan más miedo los lacayos que el amo), que
gritaban en defensa de la españolidad de Ceuta, al parecer amenaza por una
nueva invasión musulmana. Hasta el arzobispo de Oviedo, en una mano la cruz y
en otra la espada, llamaba enfervorizado a una nueva Reconquista. Cuando me
desperté, la pesadilla seguía allí, en la primera página de todos los
periódicos.
La inmigración descontrolada trae
consigo muchos problemas, no seré yo quien lo niegue, pero no amenaza la
“españolidad” de Ceuta. Todo lo contrario. la reafirma. Si fuera marroquí,
ninguno de esos jóvenes abducidos por interesados bulos querría entrar en ella.
Y mientras siga siendo española, y siga estando donde está, necesitaremos la
colaboración de Marruecos para controlar la emigración. Con Marruecos a la
contra, se convertirá en un lugar en que será imposible vivir. Ellos tienen el
control, no por debilidad de Sánchez, sino por imposiciones de la geografía.
¿Podemos obligar a la fuerza a
Marruecos a que haga las veces de fiero portero de discoteca? Me temo que no,
que ya están muy lejos del protectorado y es amigo de los que mandan, Israel y
Estados Unidos. Para conseguirlo, hace falta un poquito de diplomacia y mucho
dinero. Sería interesante, solo por curiosidad, que se hiciera público cuánto
dinero cuesta mantener la españolidad de Ceuta y Melilla[JG1] .
Tan poca fe tiene la oposición en
poder echar a Sánchez por medios democráticos, que no duda en jugar con fuego y
provocar un conflicto con Marruecos que incluso pueda llevar a un
enfrentamiento bélico, en el que las dos partes llevarían todas las de perder.
La situación me recuerda una obra de Giraudoux, No habrá guerra de Troya,
sobre los esfuerzos de los años treinta para evitar la Segunda Guerra Mundial.
Al final, es bien sabido, fueron vanos. ¿Tendremos una nueva guerra
interminable, un nuevo desastre de Annual? Los enemigos de Sánchez utilizarán
todos los medios para conseguirlo, incluidos los legales.
Pero yo, que soy optimista por
naturaleza, todavía sigo confiando en que una mayoría de españoles no haya
perdido la cabeza.
Viernes, 4 de septiembre
AMIGOS PARA
SIEMPRE
Con
Martín López-Vega, que fue un buen amigo mío en otro tiempo, ahora tengo sus
más y sus menos. “Es lo que suele pasar –me dice mi mala conciencia-- cuando
los maestros quieren seguir siendo maestros toda la vida sin aceptar que los
discípulos crecen y dejan pronto de hacerles caso”. Yo no creo que sea así –le
respondo--, aunque puede que en el fondo tengas razón.
Pero
me llega su antología de Claude Roy, con un hermoso prólogo que es un retrato y
un autorretrato, y recupero al viejo amigo. Cuántos descubrimientos hemos hecho
juntos por las librerías de Braga, de París, de Buenos Aries o de Nueva York.
Aparte
de otras muchas cosas, mejores y peores, López-Vega también es un poeta chimo,
como él dice de Claude Roy, y por eso nos regala en la introducción a La
amistad de Wang Wei una condensada muestra de la poesía china.
Me
gustaría agradecer ese regalo con la versión propia de un poema de Li Bai (o Li
Po): “Yo vengo de muy lejos; / tú, de algo más cerca. / El azar ha querido
juntarnos / en esta encrucijada. / En otra, cerca o lejos, / no sabemos dónde /
hemos de separarnos para siempre”.
¿Para
siempre? Uno de los aforismos de Nietzsche dice así: “Los amigos que una vez lo
fueron de verdad siguen siéndolo incluso cuando dejan de serlo”.
Un día de estos tenemos que quedar a comer con
Xuan y Sonia en su casa de Caces.


.jpeg)
