sábado, 24 de abril de 2021

Después y todavía: Yo, delincuente

 

Sábado, 17 de abril
LA QUEMA DE CONVENTOS
 

Me gusta dividir el día, como cuando daba clases, en franjas de más o menos una hora de duración. Poco antes de las nueve me pongo a escribir, a las diez ya me he cansado de escribir. Tranquilamente, atravesando el parque de Santullano, me voy hasta la cafetería de Abbás. Allí leo durante una hora y luego me dirijo a Los Porches, pasando antes por el despacho del Milán. El libro que leo en una cafetería no puede ser el mismo que en la otra, yo necesito cambiar de ocupación. Y no siempre es fácil encontrar tres o cuatro lecturas apasionantes cada día. Pero el azar suele venir en mi ayuda y unas veces es el cartero que me entrega unos envíos al salir de casa, otras el paquete de alguna editorial que me aguarda en el despacho. En la fotocopiadora de la Facultad, me encontré con Gran Bretaña y los Estados Unidos en la vida de Ramón Pérez de Ayala. Se trata de la tesis doctoral de Agustín Coletes Blanco, autor de una espléndida recopilación de los escritos viajeros de Lord Byron. Lo hojeo antes de llevármelo y con lo primero que me encuentro es nada menos que con una defensa, o al menos una justificación, de la quema de conventos que siguió a la proclamación de la República. Pérez de Ayala ha sido nombrado embajador en Londres. En el momento de presentar las Cartas Credenciales, el rey Jorge V se detiene a charlar con él más de lo habitual en estos casos. Lo que ocurrió entonces lo cuenta Ayala en una carta al ministro de Estado, Alejandro Lerroux, que yo desconocía. El rey le expresó su contrariedad “por la quema de los conventos, lamentándolo singularmente por el mal efecto que podría hacer fuera de España la aniquilación de esos edificios históricos y de varias obras de arte a poco de proclamarse la República”. El embajador pidió permiso para responder al rey y este se lo concedió sonriente: “En cuanto a los edificios históricos le dije que, en Madrid, el más viejo databa del año 1892; que eran todos caserones sin mérito artístico ninguno, y que –aunque los incendios hayan sido lamentabilísimos y reprobables--  si nos colocábamos en el punto de vista de la belleza monumental lejos de haber padecido la arquitectura civil se había desembarazado de no mezquinos estorbos para la estética de la futura capital de España. En cuanto a los tesoros artísticos, le dije que aquella misma mañana había yo leído en El Debate, periódico de los jesuitas, la enumeración trágica de los tesoros desaparecidos en la calle de la Flor, y era: una falanje (sic) de un dedo de San Francisco Javier, una mascarilla en escayola de San Ignacio (como hay doscientas), un trozo de Lignum Crucis (como hay varios millones en el mundo), y por ahí adelante. En cuanto a la relación de causa a efecto entre República y quema de conventos, le dije que en todo el siglo XIX se habían quemado conventos con monarquía, y le recordé la semana de Barcelona, bajo Alfonso XIII y con Maura y Cierva; y añadí que quizá uno de los motivos que empujaban periódicamente a los españoles hacia esos actos de violencia anticlerical obedecía a que los españoles vienen oyendo hace siglos a los extranjeros que hasta que no se libren del yugo teocrático se hallarán en las afueras de la civilización moderna y de la libertad política”.

            ¡Menuda lección de historia que le dio el embajador de España al rey de Inglaterra si las cosas ocurrieron así! Más bien parece que está justificando ante el anticlerical Lerroux lo acertado de su nombramiento. Luego pasaría a adular a Franco, que no le hizo ningún caso (e hizo bien) a este republicano que dejó de ser fiel republicano cuando tuvo que abandonar el botín que la república –a la vez que embajador era director del Prado y no se cuántas cosas más--  le había proporcionado.

Domingo, 18 de abril
DUDO DE TODO

Era costumbre en las casas tradicionales españolas hacer de vez en cuando limpieza general y ponerlo todo patas arriba. Lo cuenta Moreno Villa en su libro sobre Nueva York, en el que contrapone la manera de hacer limpieza en Estados Unidos, de habitación en habitación, manteniendo la comodidad del resto del hogar, con la propia de la España de su tiempo en que la casa se volvía inhabitable, toda voces y golpes y arrastrar de muebles, mientras durara el higiénico zafarrancho.

            Yo también hago limpieza general al menos una vez al mes. Lo pongo todo en cuestión, incluso mis creencias más firmes, para ver qué se sostiene y qué es un arraigado prejuicio. Y cuando digo todo, digo todo, incluso aquello de lo que tengo menos dudas. “Hay mucha gente inteligente, algunos buenos amigos tuyos, que creen en Dios. ¿Por qué no admites al menos la posibilidad de que exista un ser superior que ha creado el universo?”,  me pregunto. “Admito que existen exactamente la mismas posibilidades de que exista Dios que de que, en este mismo momento, unos seres invisibles, recién llegados de alguna remota galaxia, anden brujuleando entre los puestos del Fontán”.

Yo lo pongo en duda todo, incluso si la democracia (esa entelequia) es el menos malo de los regímenes políticos posibles, incluso si yo soy tan inteligente como me creo, incluso la conveniencia del matrimonio.

Todo, todo, pero lo que más me cuesta poner en duda es el grado de estupidez colectiva que cierta epidemia viral ha traído consigo. Ya se sabe que a la mayoría de la gente le metes concienzudamente el miedo en el cuerpo y dejan de pensar y puedes hacer con ellos lo que quieras. Pero sin duda hay algo más, de otra manera no se explica el comportamiento de Macron, Draghi y otros líderes políticos. Algún día habrá que estudiar cómo afecta el coronavirus no a los pulmones sino a la función cerebral.

Lunes, 19 de abril
ELOGIO DE LA SOMBRA

No tengo nada de bibliófilo ni de coleccionista de primeras ediciones, pero qué alegría me llevé al encontrarme el borgiano Elogio de la sombra en la librería de viejo del Centro Reto. Los libros de poesía se encuentran un tanto incómodos en las recopilaciones de poesías completas, que es donde yo había leído esa obra de Borges (una de mis favoritas), quieren que los tengamos en las manos exentos, que les prestemos toda nuestra atención. Yo disfruto con esta nueva lectura, en Los Porches, de poemas que me sé de memoria y de otros que había olvidado, o que no había leído nunca. Este libro se escribió en los años en que Borges estaba casado con Elsa Astete y a ella está dedicado uno de los primeros poemas, titulado escuetamente con su nombre: “Noches de largo insomnio y de castigo / que anhelaban el alba y la temían, / días de aquel ayer que repetían / otro inútil ayer. Hoy los bendigo”. Pronto maldeciría esos días de un matrimonio del que tuvo que huir –lo ha contado con detalle Norman Thomas di Giovanni, su eficaz cómplice-- como quien escapa de una cárcel de alta seguridad. El soneto “Elsa” desaparecería pronto de su obra, lo mismo que uno de los versículos –“Es una alta casa del Sur en la que mi mujer y yo traducíamos a Whitman, cuyo gran eco ojalá reverbere en esta página”-- del poema que comienza con “¿Qué será Buenos Aires?”

            Borges es una de las pocas devociones juveniles que conservo; cualquier minucia referida a él me sigue apasionando. Por el colofón compruebo que Elogio de la sombra se terminó de imprimir el 24 de agosto de 1969, el día en que cumplía 70 años, los mismos que yo tengo ahora. Aún tuvo tiempo de escribir muchos libros admirables. El interés por su obra seguiría creciendo. La tirada de Elogio de la sombra fue de seis mil ejemplares; la de El oro de los tigres, de 1972, de ocho mil; la de Historia de la noche, del 77, de doce mil. Unas líneas del prólogo que no tienen sentido en la Poesía completa (“En estas páginas conviven, creo que sin discordia, las formas de la prosa y la del verso”), adquieren su sentido al leer la primera edición, en la que también se incluyen breves relatos –“El etnógrafo”, “Pedro Salvadores”-- que luego pasaron a otros volúmenes. No se entiende muy bien que elimine “Una oración”, poema en prosa de muy borgiano final: “Quiero morir del todo; quiero morir con este compañero, mi cuerpo”. 

Martes, 20 de abril
NO EXACTAMENTE

Me cuenta la directora de la Cátedra Alarcos que ha estado hablando con Jon Juaristi, a quien presento el jueves en el Aula Magna, y que le ha dado un recado para mí: “Dile a García Martín que es un cabronazo. Se ha pasado la vida machacándome por facha y ahora quiere que Ayuso arrase en mayo en Madrid y pronto en toda España”.

Miércoles, 21 de abril
EL CAMINO DEL ÉXITO

¡A cuántas humillaciones tiene que someterse un triunfador para llegar a serlo! Sin arrastrarse no se alcanza ninguna cumbre. Claro que no basta con humillarse y arrastrase para conseguir el éxito, pero si no compras al menos un billete ten por seguro que nunca te va tocar la lotería.

Viernes, 23 de abril
TOQUE DE QUEDA

“Os juro, señor, que si he incumplido las normas de nuestras sabias autoridades, si he puesto en grave riesgo mi salud y la del resto de la ciudadanía, ha sido por causas ajenas a mi voluntad. Verá usted, señor agente, a las ocho de la tarde tuve que participar en un acto académico presidido por el rector de la Universidad. Terminó cerca de las diez y a esa hora nos dirigimos, con el conferenciante invitado, a la terraza del Club de Tenis, donde estaba prevista la cena. A las once en punto, de acuerdo con las acertadas disposiciones de nuestras autoridades, abandonamos el local. Tuvimos que acompañar a la directora de la Cátedra Alarcos hasta su casa y luego tuve yo que llevar  al invitado, Jon Juaristi, hasta el hotel en que se alojaba. Le juro, señor, que yo quería que aceleraran el paso todo lo posible, que quería poner en riesgo mi salud y la de mis conciudadanos el menor tiempo posible, pero la directora de la Cátedra es persona de cierta edad y con dificultades para caminar y además ha de pararse de vez en cuando para recuperar el aliento (cosas de las mascarillas que .—razones tiene la Sanidad que la salud no entiende-- se nos obligan a usar tanto si son necesarias como si no). Cuando la dejamos en su casa, pudimos caminar con mayor rapidez, pero antes de llegar al hotel Principado, a la altura de la calle Uría, vimos que se nos acercaba un coche de la policía. ¿Qué hacemos, Jon? ¿Echamos a correr cada uno por su lado, como en tiempos de Franco, y si nos alcanzan a alguno nos comprometemos a no delatar al otro?, le pregunté a mi acompañante. Pero el coche pasó de largo y yo pude dejarle en su hotel y continuar hasta mi casa en la calle Murillo. Si no fuera por los vehículos del servicio de limpieza y el trasiego de los cubos de basura, el silencio de las calles sería aterradoramente acusador. ¡Llegué a casa cerca de las doce de la noche! Mea culpa, mea culpa, mea grandísima culpa, señor agente. Pero sea piadoso conmigo y que este gravísimo incumplimiento de las sabias normas de nuestro amado líder, que tan eficaces están siendo,  no conste en mi expediente”.



48 comentarios:

  1. Maltratar a Pérez de Ayala en Oviedo empieza a convertirse en una parafilia de difícil explicación.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  2. Ahora va a resultar que citar lo que un escritor cuenta de su actuación como embajador es maltratarlo. Este buen Víctor Menéndez debería tomar la costumbre de pensar un poco antes de comentar nada.

    ResponderEliminar
  3. Vamos a ver, JLGM, no creo que haya escritor más arrinconado (podría ser la palabra) en su lugar de nacimiento que Perez de Ayala en Oviedo. Si es una opinión no sólo es mía.
    Hace años conocí a una profesora inglesa especializada en Pérez de Ayala. Eran mis años de estudiante. La dama, era mayor, no se explicaba el ninguneo de dicho autor en Asturias, especialmente en Oviedo. En Inglaterra es muy conocido.
    No supe explicárselo. Oviedo es provinciana, envidiosa...y el éxito ajeno suele tomarse como fracaso propio.
    Un saludo.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  4. Peor me lo pones, Víctor. La Biblioteca de Asturias se llama Ramón Pérez de Ayala, en ella se guardan los libros y papeles del escritor, en el despacho del director hay una foto suya. Donde estuvo su casa, una placa lo recuerda. En el Fontán hay otra con el comienzo del "Tigre Juan". El Instituto de Estudios Asturianos ha publicado multitud de estudios sobre él. Mira el libro del que tomo la cita, por ejemplo. ¿En Inglaterra es más conocido? Pues qué bien, pero lo dudo mucho.

    ResponderEliminar
  5. No he dicho "más conocido" sino "muy conocido".
    Faltaría más que no se que reconociese, pero las placas y los doctorados no son suficiente.
    Los escritores pueden ser, y son, un reclamo turístico.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  6. Por cierto, Martín, esos reconocimientos provienen del franquismo. Que yo sepa, la Consejeria de Cultura, desde los 40 años que la padecemos, se ha ocupado de él.
    En otra masa ocupan las manos.
    ¿Hablaba bien Joyce de los dublineses? No. ¿Hablaba bien Clarín de los ovetenses?No.
    Pues eso. Ya está. Me he cansado de escribir. Tengo poca batería.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  7. Ítem. Los ovetenses hubiesen sido felices con un Mesonero Romanos vernáculo.
    ¡Qué desgracia! Habla de nosotros Clarín y Pérez de Ayala.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá cada ciudad hubiera tenido su Mesonero Romanos. Y ojalá la gente le leyera y hablara de él con conocimiento de causa.

      Eliminar
  8. ¡Qué pesadilla! ¿Pero este hombre no tiene nada mejor que hacer? Unos reconocimientos provienen del franquismo y otros se corresponden con el centenario del escritor, que fue en 1980. Corto y cierro, Víctor Menéndez. Busca otros entretenimientos.

    ResponderEliminar
  9. No desmiente JLGM lo del deseo de que Ayuso "arrase" en Madrid, de modo que supongo que, en efecto, lo comparte. El mío es exactamente el contrario: que gane la izquierda y la echen de su puesto actual; indudablemente, no nos la merecemos.
    Si (ojalá) ocurriese esto, consuélese JLGM pensando que, si no "arrasa" ahora, por lo menos ya arrasó, término éste que conviene mucho mejor sin duda al panorama, verdaderamente dantesco, que aquí (https://www.lavanguardia.com/vida/20210406/6629471/residencias-madrid-cabeza-muertos-numero-usuarios.html), con los datos pertinentes, se describe. Eso sí que es arrasar, y no metafóricamente.
    Claro que a lo mejor, unos cuantos miles de viejos le parecen a JLGM un precio aceptable a cambio de la libertad de movimientos que tanto echa de menos. A ella, desde luego, parece que sí; como aquí (https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-04-25/ayuso-enviar-balas-a-iglesias-y-agredir-a-vox-se-parecen-en-el-germen-el-odio.html#comentarios) podrá verlo, cito, "La candidata del PP afirma sobre el drama de las residencias de ancianos que “diseccionar por fascículos los días de terror un año y medio más tarde no aporta nada”. Lo que, dada la gravedad de las acusaciones que ahí se hacen a su gestión (la de las residencias en Madrid depende de la Comunidad que ella preside), es prácticamente una confesión de culpabilidad, ya que si no fuera culpable ella, supongo yo, debería ser la primera interesada en que se haga urgentemente una investigación independiente y fiable que la libre del peso de algo así.
    O sea que, repito: como Manuel Machado decía de "doña Trotaconventos" que "si hoy no peca..., ya pecó", bien puede decirse de Ayuso que si dentro de unos días no arrasa..., ya arrasó. Y de qué horrible manera, añado.

    ResponderEliminar
  10. Efectivamente, Jose, deseo que arrase en las elecciones, pero si arrasa no será por mi causa sino porque la mayoría de los madrileños desean los mismo. Lo de las residencias es, no solo fue (el encierro y el mal trato continúa) una vergüenza en Madrid y en el resto de España y te recuerdo que durante los meses peores al mando de todos los poderes sanitarios y policiales y militares (yo vi a un grupo de soldados --sin mascarilla, por supuesto-- exigir que se levantara de inmediato a un anciano que se había sentado en un banco de la calle al venir de hacer la compra) estaba un tal Pedro Sánchez. Lo primero recobrar la cordura, luego exigiremos cuentas. Y que caiga quien caiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De modo que, si no se "recobra la cordura" tal como JLGM la entiende, los ancianos que en Madrid (que, recuerdo ya que él no alude a ello, tiene cifras MUCHÍSIMO PEORES en eso que en cualquier otro sitio, y disposiciones dictadas por la Comunidad que ninguna otra ha tenido que padecer) han muerto desatendidos y maltratados, física y sicológicamente, nos olvidamos de ellos. Que lo primero es lo primero, oiga: la libertad de movimientos importa infinitamente más que esas vidas y ese maltrato.
      Acabáramos.

      Eliminar
    2. Qué demagogia más infame, Jose. Qué uso de los muertos más abusivo. Das un poco de vergüenza ajena. Los ancianos murieron en todas las residencias de Españas (¿En las de Madrid más que en otras?Pues es posible, pero un criminal no deja de serlo porque otro mate un poco más) y para evitarlo el gobierno central nos encerró a todos y a los niños se les impidió salir a la calle durante meses. Que yo critique esto último (o que los bares se abren y se cierren, una vez hasta las siete, otras hasta las ocho, o que prohíban las servilletas o que obliguen a ir con mascarillas al aire libre y en lugares desiertos) no quiere decir que aplaudo que desatiendan a los ancianos en las residencias. Muy extraterrestre hay que ser para deducir eso. A mí me gustaría que arrasara Ayuso para demostrar a los políticos --ya la ha copiado Sánchez al decir que no va a prorrogar el estado de alarma-- que se pueden ganar votos sin tomar medidas dañinas para la ciudadanía e ineficaces para todos (especialmente para los ancianos y colectivos más vulnerables, ya me dirá tú en qué les ayuda que la gente no pueda salir a pasear sola a partir de cierta hora de la noche).

      Eliminar
  11. Lo de las residencias ¿no era responsabilidad del Gobierno central hasta que la alarma pasó a las autonomías? ¿No presume Pablo Iglesias de ordenar a la UME desinfectar residencias de ancianos? Qué lío. Muchas balas de fogueo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Por qué será que tanta gente prefiere especular a informarse?
      1) Respero a lo que dice Jesús Castellano, vea aquí (https://maldita.es/malditateexplica/20200608/quien-es-el-responsable-de-las-residencias-durante-la-crisis-del-quien-responsable-residencias-mayores-durante-crisis-coronavirus/) cómo, cito, "En nuestro país, las competencias en materia de servicios sociales son una competencia transferida a las comunidades al amparo del artículo 148 de la Constitución. En concreto, según el artículo 11 de la llamada “Ley de dependencia” de 2006, corresponde a las comunidades autónomas la acreditación, el registro y el control de calidad (inspecciones) de todos los centros sociales de su ámbito territorial, entre los que están incluidos las residencias de mayores".
      Luego el "lío" se lo organiza él solo.
      2) Sobre lo que dice JLGM, en el enlace primero que le adjuntaba hubiese podido leer, de haberlo querido, cómo "en las residencias de Madrid (si el número de fallecidos se compara con el número de residentes) la incidencia de defunciones en esos centros es casi un 53% superior a la media de muertos registrados en geriátricos de España"; y también cómo, según el estudio quew ahí se analiza, España “fue el país que menos protegió a las personas mayores de 70 años y a los ciudadanos domiciliados en un centro sociosanitario”. Esa falta de protección, concluye el informe, “ha causado muertes prevenibles y prematuras en todas las comunidades, pero hay grandes diferencias entre territorios en función del buen y mal hacer”.
      O sea, que el "mal hacer" de la Comunidad de Madrid que su querida Ayuso preside, y donde “se aplicó un protocolo de exclusión de la atención sanitaria en los hospitales de referencia a los residentes enfermos que tenían deterioro cognitivo o discapacidad motriz. Y esta exclusión se aplicó desde mediados de marzo hasta mediados de abril del año pasado, así que no se medicalizaron las residencias a pesar de que hubo sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para que se llevara a cabo esa medida”, la señora Ayuso prefirió pasar por alto dicha sentencia, aunque eso supusiera, como ha supuesto y ahí se explica con cifras, la muerte "evitable" de cientos de ancianos.
      Pero no: decirlo, y explicarlo con datos, es abusivo y da vergüenza ajena. Es el callarlo, y pretender que lo callemos también los demás, lo que ni abusa ni da vergüenza.
      Pues qué bien.

      Eliminar
    2. 1) El lío te lo organizas tú, amigo Jose. Con la declaración del estado de alarma, Pedro Sánchez tomó el control absoluto del país. ¿O sea que podía impedir que los niños salieran de casa durante meses y no podía hacer nada por los ancianos en las residencias de Madrid porque eso era competencia de Ayuso? A otro perro con esas pamemas.
      2) No he leído ese enlace, que no creo que se refiera a ninguna información oficial (es muy raro todo de que una vez se comparen los muertos con el número de residentes y otras veces no se indique). Me basta con la piedra que el bueno de Jose tira contra su propio tejado: Según el estudio que él cita, España "fue el país que menos protegió a las personas mayores de 70 años y a los ciudadanos registrados en geriátricos de España". Que yo sepa, Ayuso todavía no gobierna en España. ¿Hay diferencias entre una comunidad y otra? Pues sí, pero no parece que el abrir o cerrar los bares, dejar o no a las personas pasear solas sin perro y etc, etc (lo que yo critico) tenga nada que ver con la muerte en las residencias.
      Lo de la muerte "evitable" de ciertos ancianos es cierto: muchas muertes se debieron no a la Covid, sino a la gestión de la Covid. Conozco, a través de familiares, como se maltrató a los residentes en Asturias y te aseguro que a muchos se les quitaron las ganas de vivir en esa situación. O sea, que las residencias, en Madrid y en el resto de España, debe investigarse y que caiga quien caiga.
      Y en las próximas elecciones madrileñas, que gane, si no el mejor (en eso cada uno tiene su opinión), el candidato o la candidata que prefieran los madrileños y madrileñas y madrileñes. Esa es la esencia misma de la democracia.

      Eliminar
    3. Nadie discute esa obviedad final; yo no, por lo menos. Respecto a lo demás, ahí están, para quien quiera verlas, las opiniones y los datos. Por lo que a mí respecta, es suficiente.
      Un saludo.

      Eliminar
  12. JLGM delincuente confeso! Mientras JJ a salvo en el hotel. Vaya paradoja.

    ResponderEliminar
  13. Cuesta creer que un sujeto habitualmente avisado y perspicaz como JLGM no sepa ver en el ayusismo más allá de una cuestión de horarios de cierre de bares o de muertos en residencias. Ayuso podrá ganar en Madrid, pero eso no va a demostrar gran cosa sobre Ayuso, ni sobre el modo de ganar votos. Demostrará algo, en todo caso, sobre la composición político-social de la Comunidad de Madrid.

    El ayusismo trasciende con mucho el asunto de los bares y las "libertades". Si las "libertades" las hubiese impuesto Sánchez, seguramente Ayuso se habría posicionado radicalmente en contra. El PP está (es muy claro) en una estrategia de DESLEGITIMACIÓN (cueste lo que cueste) del Gobierno de coalición presidido por Sánchez. Para esa meta han tomado como ariete principal (no único, ahí está Egea) a la política más grosera, más insultadora, más descalificadora, más tosca y con menos escrúpulos de todo su "pool" de ingenios (es un decir). Y quieren destruir la coalición por métodos literalmente trumpistas:

    * Que Sánchez se apoya en independentistas catalanes y quiere "romper España" (que se rompa por muertos-Covid es secundario).
    * Que Sánchez e Iglesias se apoyan en ETA (saben que Bildu no es ETA, sino un partido legal y democrático, pero mentir les da igual).
    * Que Sánchez incumple la Constitución Española y manipula el poder judicial.
    * Que tenemos un Gobierno "COMUNISTA" (frente al libérrimo PP de la ley mordaza), aunque nadie haya visto ni una sola nacionalización de empresas estratégicas.
    * Que el Gobierno de coalición siembra el odio entre españoles (no como Cayetana, que sembraba amor).
    * Que Sánchez miente por sistema a los ciudadanos (Rajoy no mentía).
    * Que en la Educación se adoctrina a los niños y se está acabando con la libertad de elegir de los padres.

    La idea subyacente es que este Gobierno está acabando con la democracia española y en consecuencia será legítimo derribarlo por una "vía trumpista", o sea, por procedimientos extra-democráticos aún no bien explicados, pero biem intuíbles. Miles de "bots" en Twitter, al alcance de cualquiera que desee consultarlos, actúan bien coordinados en la dirección señalada.

    Por lo demás, el contenido concreto de las decisiones de Ayuso es más bien coyuntural y casi irrelevante, como se ha ido viendo: si Sánchez impone algo a Madrid es un dictador; pero si no toma medidas es un desidioso que persigue y castiga a la Comunidad. Se trata de hacer la contra y desgastar, según el papel de ariete asignado a la señora presidenta por las altas esferas genovesas.

    El vacío mental casi absoluto (ese sí: arrasado) de Ayuso, su formación ramplona y precaria, se captan perfectamente en esta entrevista de Alsina:

    https://www.youtube.com/watch?v=HQKtgsE0Eic

    donde la señora suda para explicar, parvulariamente, la libertad de Madrid.

    Que JLGM desee que Ayuso arrase es curioso pero irrelevante. Arrasará o fracasará igual sin dicho deseo. Pero, al menos, el iracundo poeta podría informarse mejor de la clase de juego que se está librando.

    ResponderEliminar
  14. Sí, es terrible que el sentido común en lo que se refiere a ciertas cuestiones que atentan contra la libertad y la dignidad de las personas (y que en nada contribuyen a la contención de la epidemia) sea patrimonio de Ayuso y no de Pedro Sánchez. Pero así estamos: primero que los políticos comprueben que se pueden ganar votos sin maltratar a la ciudadanía aterrada por los medios de comunicación (que no se les ocurran más los toques de queda, jugar con las horas de cierre de las cafeterías, encerrarnos en casa, obligarnos a usar mascarillas cuando caminamos solos al aire libre, etc, etc). Y luego --superada esta situación de histeria y pesadilla pseudosanitaria--volveremos a la política.

    ResponderEliminar
  15. A Antonio P.:
    Buenos días.
    1°. Ud. supone que si "las libertades" las hubiese defendido Sánchez, Ayuso se hubiese puesto en contra. Pues es mucho suponer.
    2°. Define Ud. como métodos trumpistas la oposición a la coalición gobernante.
    Sin embargo hay miembros de esa coalición, que han ocupado cargos en el gobierno, que nos recuerdan a Largo Caballero, a Negrín y se llenan la boca con el "no pasarán", los fascistas, etc.
    Quieren volver a convertir Madrid en una Chela.
    Ganará el sentido común. Ya estamos curtidos .
    Un saludo.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  16. La clase de juego que se está librando Antonio P. es el juego democrático.
    No sé, desde tus alturas de miras, que juego se juega. "Juego de tronos", el bien contra el mal... Explicanoslo.
    Parece ser que tú, que no pareces muy avispado, citas una entrevista en you tube con Ayuso.
    Cuántas entrevistas escucharemos de Iglesias diciendo tonterías. Si el autor del blog lo permitiese las citaria, con su http incluido.
    Y tonterias dice, con el "no pasarán" ( por cierto pasaron)

    ResponderEliminar
  17. La adopción de cualquier medida es una cuestión política.
    La pérdida o recuperación del denominado "sentido común" es una cuestión política.
    La pérdida o recuperación de la cordura, cuando se enjuicia, es una cuestión política.
    Acabo de leer El lector impertinente. Como también he leído un buen puñado de los libros reseñados estimo que se trata de un texto atinado y congruente, aunque pueda discrepar en detalles concretos. Su estructura argumentativa cuadra poco con el tenor de muchos de los comentarios que su autor lleva semanas realizando en este blog sobre problemáticas diversas. Cierto que se trata de cosas distintas, tanto en contenido como en relevancia, pero hay un tonillo que, con todo respeto, chirría. Conste que no "entro" en el fondo de los asuntos. Lo dejo para especialistas.

    ResponderEliminar
  18. ¿No le produce vergüenza propia y ajena lo que dice Díaz Ayuso en la entrevista que le ha realizado Carlos Alsina en Onda Cero?
    Señor García Martín, "respete" a los que le leen porque estiman su criterio literario, lo único en lo que, sin lugar a dudas, sí que puede opinar en foros públicos, por muy suyos que sean, con capacidad manifiesta.

    ResponderEliminar
  19. No he escuchado esa entrevista ni pienso escucharla, señor Carlos de la Mar Serena o como se llame. Y mi opinión no falta al respeto a nadie, pero los que me impiden pasear a solas al aire libre sin mascarilla hacen algo más que faltarme al respeto, además de dañar mi salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Con su última respuesta, JLGM dejó bien de manifiesto cuál es su actitud en todo este asunto. En mi propia nota había puesto un enlace, que aquí repito (https://www.lavanguardia.com/vida/20210406/6629471/residencias-madrid-cabeza-muertos-numero-usuarios.html), a una información aparecida en La Vanguardia, que recogía los datos publicados por la plataforma "Envejecimiento en Red", que "colabora con la Fundación General CSIC y el Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD)".
      Ahí se esplica, por ejemplo, que
      1) "en las residencias de Madrid (si el número de fallecidos se compara con el número de residentes) la incidencia de defunciones en esos centros es casi un 53% superior a la media de muertos registrados en geriátricos de España". (Lo que, añado yo. supone cientos y cientos de muertos por encima de esa media).
      2) En Madrid, “se aplicó un protocolo de exclusión de la atención sanitaria en los hospitales de referencia a los residentes enfermos que tenían deterioro cognitivo o discapacidad motriz. Y esta exclusión se aplicó desde mediados de marzo hasta mediados de abril del año pasado, así que no se medicalizaron las residencias a pesar de que hubo sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para que se llevara a cabo esa medida”.
      Y continúa el informe: “solo se trasladaron a hospitales privados a aquellos residentes con seguros privados.” Son argumentos muy similares a los esgrimidos en su día por otro informe de Amnistía Internacional, muy crítico también con la respuesta de la Comunidad de Madrid al drama de las residencias en el pico de la primera ola de la pandemia.
      Pero JLGM ya ha dejado muy claro que "no ha leído ese enlace", lo que no le impide hacer algunas especulaciones sobre su (posible) contenido.
      Es, pues, obvio que a JLGM le importan sus prejuicios infinitamente más que los hechos, que desprecia; y también el que a él personalmente "le falten al respeto, además de dañar su salud", que el que todos esos ancianos hayan vivido el drama que han vivido, y muerto tantos de ellos sin la atención médica a la que tenían derecho.
      Es más: en su respuesta a la nota en que yo aportaba ese enlace, me explica JLGM que hacerlo es "demagogia infame" y "uso abusivo de los muertos", palabras éstas que, no tengo la menor duda, la señora Ayuso suscribiría encantada. También ella, sin duda, piensa (y lo ha dicho) que criticarle por su gestión, y por resultados de ella tan atroces como ésos, está fuera de lugar.
      Intentar razonar y aportar datos, cuando el interlocutor se aferra tenazmente a unas convicciones que se niega a contrastar con los dstos reales, es sencillamente perder el tiempo, y la paciencia.
      En resumen: es perfectamente inútil.

      Eliminar
    2. A este Jose le duran poco sus propósitos de callarse. Lo que pasó en las residencias durante el Gran Cerrojazo y después fue un acto de barbarie presuntamente delictivo. Debe investigarse y que asuma la responsabilidad --incluso penal si se da el caso-- a quien la justicia señale. Y eso debe hacerse en Madrid y en toda España. Y si en Madrid fue peor, pues que eso se tenga en cuenta, pero que no exima al resto de las comunidades: de Asturias estoy yo bien informado por parientes de residentes y trabajadores, no por lo que diga Amnistía Internacional. Pero utilizar los muertos para llevar los votos de un lado a otro me parece "demagogia infame". Y justificar toques de queda y cierres de bares a las seis (Valencia), a las ocho (Asturias), a las cinco (Barcelona) por los muertos en las residencias, mal atendidas en todas partes (injustificable y denunciable), me parece una necedad.

      Eliminar
    3. Es curioso cómo a partir de cierta edad, algunas personas de indudable competencia intelectual no sólo parecen cumplir a rajatabla la vieja afirmación, atribuida a Winston Churchill, según la cual quien de joven no es de izquierdas no tiene corazón, pero quien de mayor lo sigue siendo no tiene cerebro.
      Aquí (https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-04-27/sostenella.html), por ejemplo, puede verse una columna reciente de Félix de Azúa donde explicaba su intención de votar a Ciudadanos en las próximas elecciones madrileñas. Nada que objetar, obviamente, y menos si recordamos que él fue uno de los fundadores de ese partido. Lo curioso son las "razones" que da para no votar a otros, y que no se toma el trabajo de justificar: es así porque lo digo yo, y basta. De Podemos afirma que "no hay nada que decir, él mismo [Pablo Iglesias] se ha desacreditado de tal manera que nada puede salvarlo". Y no dice más; sin duda, le parece bastante. Es mejor todavía lo que dice de Vox: les llama "la derecha tradicional" (¡!), afirmación que tampoco justifica.
      Fernando Savater, en otra columna reciente (https://elpais.com/opinion/2021-04-24/convencido.html)para explicar y justificar su propio voto, explica que sus contrarios [los de Ayuso] "le reprochan con retorcida indignación lo que ha hecho ―traer aviones con material sanitario, el hospital del Ifema y el Zendal―". Ni una alusión a las cifras que demuestran los resultados de su gestión de la pandemia, ni (menos aún) al "asuntillo" al que ya me referí antes, por el que en la Comunidad de Madrid “se aplicó un protocolo de exclusión de la atención sanitaria en los hospitales de referencia a los residentes enfermos que tenían deterioro cognitivo o discapacidad motriz. Y esta exclusión se aplicó desde mediados de marzo hasta mediados de abril del año pasado, así que no se medicalizaron las residencias a pesar de que hubo sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para que se llevara a cabo esa medida”. Lo que en cambio no omite es su descalificación tanto de Podemos ("bolivarianos de guardarropía") como del PSOE (dice de Gabilondo "qué buen vasallo si tuviese mejor señor"). Lo que le permite rematar diciendo de Ayuso que "sus enemigos la honran"; y terminar explicando que "nunca he votado al PP y me cuesta, pero esta vez será Díaz Ayuso".
      También JLGM, porque uno (y no sólo uno: el CSIC o Amnistía Internacional, como dije, también lo han hecho) señale los horrores de la gestión de la susodicha, resulta que no sólo comete, al hacerlo, una "necedad", sino que el hacerlo es "demagogia infame" y un "uso de los muertos de lo más ayusivo" (perdón, abusivo, en qué estaría yo pensando). O sea, que criticar a un gobernante que pretende ser reelegido, con razones y con datos, la gestión por la que lo pretende es todas esas cosas.
      En fin, todo esto me recuerda una novela humorística que leí hace muchos años. de Ángel Palomino (el de "Torremolinos Gran Hotel"), titulada "El César de papel", en cuyo final tres ancianos se quedaban sin su trabajo. La última frase de la novela dice así: "Lector, no te preocupes por los tres ancianos: se murieron enseguida". También, por lo que se ve, a Savater o Azúa no les preocupan nada los ancianos fallecidos sin la atención a que tenían derecho en las residencias de Madrid, sin duda por eso mismo, porque "se murieron enseguida". Ni a ésa Ayuso a la que JLGM tanto apoya, hasta el punto de que criticarla por ello lo encuentra "demagogia infame" y "necedad".
      Lo dejo, y esta vez es de veras. Tengo demasiado claro que es inútil.
      Un saludo.

      Eliminar
    4. Disculpa, Jose, que no te lea. Me imagino que alguien tendrá la paciencia de hacerlo. Creí entender (véase el 27 de abril a las 21.55) que ya lo habías dejado todo claro.

      Eliminar
  20. Aunque parezca que no venga a cuento, se acuerda cuando hace años comentaba que Félix Romeo lo leía todo y usted no. Si no escucha la entrevista mencionada, usted se lo pierde. Pero, ¿dónde queda la ecuanimidad? Hablamos de su capacidad de respetar, no de lo que hacen otros. Como usted mismo indica, ya rendirán cuentas. ¿De verdad? ¿Usted se lo cree? ¿A quién pretende engañar con las retahílas de los niños, las mascarillas y otras? Fíjese que, no le quito la razón, al contrario. Pero una cosa es Jasón y Medea y otra, muy distinta, que Alicia mate, por razones diversas,los hijos de Álvaro, que también son sus hijos. No hablamos de literatura: no son la vida. Aunque muchos no se atrevan a asumir el desengaño.

    ResponderEliminar
  21. Cuántas entrevistas con políticos me pierdo! ¿Pero este buen hombre cree que alguien tiene la obligación de escuchar todo lo que dicen? Tampoco voy a ningún mitin. ¡La de cosas que me pierdo! Y vaya empanada mental con Jasón Medea y Alicia. Ahí queda eso. Sin comentarios.

    ResponderEliminar
  22. Menos mal que sólo quedan 4 días. Como yo ya he votado por correo creía que me había librado de esta tabarra. Veo que no. Y eso que en Asturias no se vota. Hasta nuevo aviso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se vota, pero nuestros jerifaltes toman buena nota de si las restricciones sin fundamento siguen dando votos.

      Eliminar
    2. https://www.fundeu.es/recomendacion/gerifalte-con-g-no-jerifalte/

      Eliminar
  23. Alguien escribe en un diario y contribuye a la formación de opinión. Se supone, claro, que lo hace con "fundamento" y acopio previo de información: su clarividencia con respecto a Díaz Ayuso lo demuestra. Por tanto, sin comentarios.
    Por cierto, obvió al pobre Álvaro en su "comentario".

    ResponderEliminar
  24. Ganará Ayuso, a lo mejor no tiene que pactar con nadie.
    Como en un cuento, la campaña de las misivas y las balas, se dispersa, pues todos han recibido amenazas.
    En fin, es divertido.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  25. - ¿Posición?

    “VAL

    ¿Sabe que hay un tipo de ave que carece de patas y por eso no puede posarse en nada sino que debe pasarse toda la vida volando por el cielo? Es cierto. Vi una vez una de esas aves; había muerto y caído a tierra; lucía un suave color azul y el cuerpo era tan pequeño como su dedo meñique y tan liviano que cuando lo recogí no pesaba más que una pluma; pero las alas abiertas eran así de anchas y eran transparentes; tenían el color del cielo y se podía ver a través de ellas. A eso llaman color protector. Camuflaje lo llaman. ¡A esas aves no es posible distinguirlas del cielo y por eso los halcones no las apresan, pues no las ven allá en el alto cielo azul cerca del sol!
    LADY
    ¿Y los días grises?
    VAL
    Vuelan tan alto en los días grises que los malditos halcones sentirían vértigo. Pero esas avecillas no tienen patas y viven toda su vida volando, duermen en el viento; de ese modo duermen de noche, extienden las alas y duermen en el viento así como otras aves pliegan las alas y se posan en un árbol para dormir… (Óyese una música)… duermen en el viento y … (Sus ojos se tornan dulces, levanta la guitarra y acompaña la música, que apenas se oye)… ¡jamás se posan en esta tierra hasta que mueren!
    LADY.
    Me gustaría ser una de esas aves.
    VAL
    A mí también me gustaría ser una de esas aves. ¡A mucha gente le gustaría ser una de esas aves y no envilecerse nunca!
    LADY
    Si una de esas aves muere y cae a tierra y usted la encuentra, desearía que me la mostrara porque acaso yo piense que usted sólo imaginó que exista semejante ave. Porque no creo que nada viviente haya sido nunca tan libre, ni siquiera aproximadamente. Muéstreme una de esas aves y diré: Sí, ¡Dios ha creado una criatura perfecta! Por cierto que daría esta tienda con todo lo que hay en ella por ser esa avecilla del color del cielo… una sola noche para dormir en el viento y … ¡flotar! girando bajo las estrellas…”

    Tennessee Williams. Orfeo desciende

    - Cuando uno no se llama Jorge…

    “(1909)
    Aquella era una de las causas por las que republicanos y anarquistas abanderaban el anticlericalismo: la competencia desleal que en ciertos oficios se les hacía desde conventos y monasterios. (…)
    La huelga general nacida para reclamar el cese de la guerra iba camino de convertirse en una verdadera revolución capaz de derrocar al gobierno y hasta al rey. «¡Viva la República!», gritaban ya muchos de los sublevados.
    Esa noche, la primera de la revolución, en el Poblenou, los republicanos tuvieron oportunidad de dirigir su ira contra ese enemigo atávico culpable de todos los males de la sociedad, y a la que sus líderes habían responsabilizado incluso de la guerra: la Iglesia. Al anochecer se prendió fuego a un colegio de los hermanos maristas, una institución generosamente financiada por seglares ricos con la que ni los republicanos ni los sindicatos podían competir, lo que dejaba la educación de los niños obreros en manos de religiosos que les inculcaban aquellas ideas que debían llevarlos a la admisión de las clases sociales como designio divino, para que renunciaran a su libertad y se humillaran y sometieran pacíficamente a los privilegiados, todo bajo la promesa de un mundo mejor tras la muerte. Junto con el colegio, sin que las fuerzas de orden público hicieran nada por impedirlo, ardieron también la iglesia y la biblioteca.”

    Ildefonso Falcones. El pintor de almas

    “—¡Siempre ha habido y habrá ricos y pobres!
    —Y siempre —afirma Rosario con la voz dulce un poco temblorosa— los pobres tratan de mejorar su destino.
    —Para eso nos sirve la fe y la resignación cristianas —apoya el cura—; saber conformarse con la suerte equivale a la felicidad de aquí abajo, y a que se nos dé por añadidura el reino de los cielos.
    —Pero cuando las gentes que se dicen cristianas, viven prácticamente, como ateas; cuando los ministros del Señor se ponen al lado del poderoso y del injusto… ¿dónde hallará, el miserable, ejemplo y estímulo de resignación y de fe?
    —¡Está usted hablando de una manera sectaria! —lamenta el sacerdote rojo y adusto.”

    Concha Espina. El metal de los muertos

    ResponderEliminar
  26. “A lo largo de los tres años de guerra la publicística insurgente osciló entre la afirmación de la patria y su preeminencia frente a la de Dios y la restauración de su imperio en su nación preferida: ¿se era español por ser católico o se era católico como consecuencia de ser español? Para los falangistas, el concepto misional de nación heredado de José Antonio Primo de Rivera ocupaba un lugar central. La nación era un proyecto común que aspiraba a ser imperial. En él, la religión constituía un elemento de la españolidad por mor de su historia, y por lo tanto consustancial, pero no previo, a la misma. Esto no era necesariamente así para los tratadistas católicos como José Pemartín o José María Pemán. Dios precedía a la nación, y esta entidad nunca se podía situar en un plano jerárquico superior a la divinidad. Esas disputas doctrinales tuvieron expresión cotidiana y simbólica en los intentos falangistas por (re)semantizar patrióticamente fiestas y conmemoraciones. Y una expresión política en las luchas entre católicos y fascistas por la hegemonía en el control de la educación y la propaganda en el nuevo Estado emergente.”

    Núñez Seixas Xosé M. Suspiros de España

    “Creo que coexisten varias historias de España verosímiles o, como diría la casuística jesuita, `probables´. Escoger una u otra es una forma también de escoger cómo quiere ser uno `español´ o cómo quiere intentar uno dejar de serlo, si es que, una vez caído en la trampa, es posible salir de ella. Una posible versión de la historia de España es la que enfrenta a los hombres `a pie quedo´ con los `jinetes a caballo´. Se dirá que este enfrentamiento se ha dado en todas partes y que describe, por debajo de las trenzas y los barquillos, el elemental conflicto de clases de toda la vida; y es cierto. Pero lo importante –si se quiere contar esta historia y no otra o esta historia junto a otras- es que, en el caso de España, o de las Españas mal fraguadas por los reyes católicos, tanto los peatones como los caballeros son, o creen ser, católicos. Así que, una forma `probable´ de hacer luz sobre la historia de España, compatible y complementaria respecto de otras historias, es describirla como una guerra civil católica o una guerra civil entre católicos.”

    Santiago Alba Rico. España

    - Voto y pamema…

    “(…) los peligros a que se halla expuesta la democracia representativa son de dos géneros; proceden los unos de la existencia de un grado muy inferior de ilustración en el cuerpo representativo y en la opinión pública que lo juzga; se derivan los otros de la posibilidad de una legislación de clase por parte de la mayoría numérica.”

    John Stuart Mill. “El gobierno representativo”

    “El único invitado habitual con el que hay benevolencia es un poeta, joven en comparación con la marquesa, viejo en comparación con un joven, que corteja con inocentes galanuras decimonónicas a la dueña de casa y recientemente ha logrado serte sentado en la cabecera de la mesa, en el mítico asiento del marqués que en los últimos años permaneció vacío, aunque con el plato servido y el vino escanciado. Hace algún tiempo, el poeta amplió su jurisdicción hasta la casa de campo de la marquesa situada en Oropesa (Toledo). Llegó allí improvisando alabanzas del Beatus ille de Horacio y de la profundidad espiritual de la existencia de los que eligen retirarse y mantenerse ajenos a los ruidos y las ambiciones del foro. Al cabo de doce horas, después de averiársele el aire acondicionado, de introducir el pie en una bosta de caballo y de encontrarse en la cama un insecto que por sus proporciones podría haber trabajado de doble en Alien, el poeta exigió ser devuelto a la ciudad mientras gritaba: `¡Me cago en la puta madre de Horacio! ¡Menudo farsante, seguro que vivía en el centro de Roma, el muy hijoputa!´.”

    David Gistau. Beatus ille en Gente que se fue


    ResponderEliminar
  27. - Lo que cambian los tiempos…

    “Los enanos, aparte de que algunos eran ingeniosos y emparejaban con los hombres de placer, divertían por su simple presencia, por su pequeñez. Pero cabe sospechar que a los reyes les gustaban por otros motivos: mirando los retratos de Felipe IV con Soplillo, y de Isabel Clara Eugenia con la enana Magdalena Ruiz, brota la sospecha de que gustasen a las personas reales por el realce que prestaban a su figura.

    El mejor apoyo de esto lo ofrece el cuadro de `Las Meninas´. No inculpemos a Velázquez de haber recurrido a este ardid de rodear a la Infantita -que es centro de cuadro- de gente zafia, estirada o enana para que resaltase la belleza de la niña regia. El ardid o truco viene de más alto y de más lejos. Probablemente no se daban ya cuenta ni los que lo utilizaban.

    Como tampoco se darían cuenta de que el uso de negros, locos y enanos era un signo de los tiempos, un acento o estilo peculiar de la época, un detalle barroco. Desde luego tenerlos a su alrededor y en tal profusión resulta para nosotros como un arabesco, o mejor aún, como una quiebra de lo racional, como un capricho, lujo o sobra. Tener un loco, bufón, hombre de placer o enano es igual que tener rizos en la piedra de la portada o en la melena, en el escudo o en las piezas de vestir. Es un superfluo gracioso, tan inútil como cordial y ameno. Hoy nos costaría tanto trabajo figurarnos la corte de Carlos II o de Felipe IV sin este mundillo pintoresco, como imaginar un palacio barroco sin labores en piedra tomadas del mundo vegetal o suntuario, sin cortinajes o frutas de cantería.”

    José Moreno Villa. “Locos, enanos, negros y niños palaciegos”

    - Al final de todas las dudas…

    “Años, montón de años, gran Edad,
    toda una luna de años he vivido,
    y no supe, no quise,
    o no pude acabar nada perfecto.”

    José Moreno Villa

    - Luz…

    “Todo el jardín es una luz apacible
    que ilumina la tarde”

    Jardín en Fervor de Buenos Aires

    “Bajando por la calle de Chavango (después Las Heras) el último boliche del camino era La Primera Luz, nombre que, a pesar de aludir a sus madrugadores hábitos, deja una impresión —justa— de ciegas calles atascadas sin nadie, y al fin, a las cansadas vueltas, una humana luz de almacén.”

    Evaristo Carriego

    “Atraviesan los campos y las provincias, a la luz sincera del día.”

    Historia universal de la infamia

    “Sobre la tierra turbia y caótica, una tapia rosada parecía no hospedar luz de luna, sino efundir luz íntima. No habrá manera de nombrar la ternura mejor que ese rosado.”

    Historia de la eternidad

    “En la luz amarilla del nuevo día, todas las cosas regresaban a él.”

    El Sur. En Ficciones

    “Los muecines llamaban a la oración de la primera luz cuando Averroes volvió a entrar en la biblioteca.”

    La busca de Averroes. En El Aleph

    “En la figura que se llama oxímoron, se aplica a una palabra un epíteto que parece contradecirla; así los gnósticos hablaron de luz oscura; los alquimistas, de un sol negro.”

    El zahir. En El Aleph

    “Caminas por el campo de Castilla
    Y casi no lo ves. Un intrincado
    Versículo de Juan es tu cuidado
    Y apenas reparaste, en la amarilla

    Puesta del sol. La vaga luz delira
    Y en el confín del Este se dilata
    Esa luna de escarnio y de escarlata
    Que es acaso el espejo de la Ira.”

    A un viejo poeta. En El hacedor

    “No volverá tu voz a lo que el persa
    Dijo en su lengua de aves y de rosas,
    Cuando al ocaso, ante la luz dispersa,
    Quieras decir inolvidables cosas.”

    Límites. En El otro, el mismo

    “Las persianas de hierro, siempre cerradas por temor a la resolana, dejaban pasar una media luz.”

    El informe de Brodie

    “De esa curiosa luz de tarde inmóvil”

    A Islandia. En El oro de los tigres

    ResponderEliminar
  28. - Hospitalidad…

    “El cristianismo hispánico se cerró en banda frente al mundo musulmán, decidido a no permitir la mínima ósmosis con la cultura o el pensamiento islámico. Resulta pasmoso, en efecto, el hecho de que en Italia, cuyo contacto con el islam había sido mucho menor, la influencia cultural haya sido mucho más profunda, como lo demuestra, por ejemplo, la relación de la Divina Comedia con la escatología musulmana, estudiada por uno de los pocos arabistas de talla internacional que ha dado España, Miguel Asín Palacios. Con el enemigo se puede pactar e incluso aprender de él cuando es solo eso, un enemigo convencional, pero no cuando se trata del Otro por antonomasia, cuya simple existencia se considera negación absoluta y peligro cierto de aniquilación del ser propio. Para hacernos una idea de los sentimientos que animaron a los cristianos de la España medieval, el caso de los independentistas griegos o serbios que lucharon contra los turcos resulta un deficiente término de comparación. Mayor semejanza ofrecerían con los protestantes en las guerras de religión de los siglos xvi y xvii, que también recurrieron a la imaginería del Apocalipsis. Y, desde luego, es completamente erróneo afirmar, como se sigue haciendo, que el ímpetu guerrero del cristianismo español no fue sino un calco de la yihad islámica. Por el contrario, dimanaba de una concepción apocalíptica que hundía sus raíces en la teología política bizantina y que solo en España llegó a cuajar, gracias a la conjunción de la obra de Beato de Liébana con el expansionismo de los pequeños reinos cristianos de la franja septentrional.”

    Jon Juaristi. Testiculum Antichristi: el modelo español de intolerancia

    - ¿Nos queda algo por decir?

    “— O mal verdadeiro, o único mal, são as convenções e as ficções sociais, que se sobrepõem às realidades naturais — tudo, desde a famí1ia ao dinheiro, desde a religião ao Estado. A gente nasce homem ou mulher — quero dizer, nasce para ser, em adulto, homem ou mulher; não nasce, em boa justiça natural, nem para ser marido, nem para ser rico ou pobre, como também não nasce para ser católico ou protestante, ou português ou inglês. E todas estas coisas em virtude das ficções sociais. Ora essas ficções sociais são más porquê? Porque são ficções, porque não são naturais. Tão mau é o dinheiro como o Estado, a constituição da faml1ia como as religiões. Se houvesse outras, que não fossem estas, seriam igualmente más, porque também seriam ficções, porque também se sobreporiam e estorvariam as realidades naturais. Ora qualquer sistema que não seja o puro sistema anarquista, que quer a abolição todas as ficções e de cada uma delas completamente, é uma ficção também. Empregar todo o nosso desejo, todo o nosso esforço toda a nossa inteligência para implantar, ou contribuir para implantar, uma ficção social em vez de outra, é um absurdo, quando não seja mesmo um crime, porque é fazer uma perturbação social com o fim expresso de deixar tudo na mesma. Se achamos injustas as ficções sociais, porque esmagam e oprimem o que é natural no homem, para que empregar o nosso esforço em substituir-lhes outras ficções, se o podemos empregar para as destruir a todas?(…)

    (…) o homem lúcido tem que examinar todas as objecções possíveis e de as refutar, antes de se poder dizer seguro da doutrina.”

    . Fernando Pessoa. O banqueiro anarquista

    ResponderEliminar
  29. ¿Y si la supuesta `empanada mental´ de un `buen hombre´ tuviese su comentarista?

    “Grande en los libros, / transformada en belleza la violencia, / el mito se torna lúgubre, siniestro, / cuando transcurre por las pequeñas horas de los hombres, / y la furiosa Medea, la hechicera / nacida en la otra orilla del mar Negro, / es la desdichada Rina Martínez, / que malvive como puede / en una casa oscura de un barrio marginal, / y el taimado Jasón, / quien en la nave Argos tuvo el honor / de escuchar al mismísimo Orfeo tocar la lira, / el antipático Jasón es un tal Luis Flores, / albañil en paro, un paria; / de manera que, lejos del oro, / la leyenda de los miserables / empuja a Medea a vengarse de Jasón, / matando a los hijos como precio de sangre / por las traiciones y brutalidades del marido, /pero los muertos no son niños áureos, / exaltados en el ágora por ser nietos de héroes, / sino los pequeños Allison y Andrés, / de once y nueve años, respectivamente, / nombres pegados a humildes cadáveres / antes de desvanecerse para siempre en el ocaso. / Así es en el crudo origen. /Luego, mentirosos y salvadores, / aparecen los poetas, / y lo pútrido lo hacen inmortal.”

    Rafael Argullol. 8-IV-2013. En Poema

    ResponderEliminar
  30. Erratas y aclaración

    En la cita de Santiago Alba aparece `reyes católicos´. Debería haber escrito `Reyes Católicos´.

    En el fragmento de David Gistau dice `serte sentado´. El `te´ sobra.

    En la última cita, de Argullol, se transcribe `Así es en el crudo origen´. El verso correcto es `Así es el mito en el crudo origen´.

    Borges escribe en `Historia de la eternidad´: “Sobre la tierra turbia y caótica, una tapia rosada parecía no hospedar luz de luna, sino efundir luz íntima. No habrá manera de nombrar la ternura mejor que ese rosado.”. Pero aclara que el libro al que pertenece es `El idioma de los argentinos´ y, concretamente, a una página titulada `Sentirse en muerte´.

    Pido disculpas a JLGM y a otros posibles lectores.

    ResponderEliminar
  31. Toda la semana he estado pensando (matraquillando) lo que dijiste el martes 21, "sin arrastrarse no se alcanza ninguna cumbre". Don Quijote se hubiese alertado al oír eso en la boca de Sancho. Quien no se humilla no es ensalzado. Pienso que estás en lo cierto.

    ResponderEliminar
  32. Yo no. Salgo de la metáfora, enfrentemonos a la naturaleza. Arrastras llegan muchos escaladores a la cima del Everest, casi exangues. Han llegado a la cima. Ahora hay que bajar. Muchos están ebrios de altura, sin oxígeno.
    No bajarán, se quedarán entre el hielo, cerca de los dioses.
    No sé a qué venia esto, pero bueno.
    Víctor Menéndez

    ResponderEliminar
  33. Cuando paseo solo por una vereda rural o boscosa, me quito la mascarilla, si veo llegar a alguien que se cruza conmigo me la pongo, tampoco es tan difícil sobrellevar una situación incómoda.

    ResponderEliminar
  34. ¿Y cuál es la situación incómoda? ¿No quitarse la mascarilla cuando se pasea por una calle solitaria? ¿Cruzarse con alguien? Al aire libre, aunque te cruces con alguien, no hay ningún riesgo de contagio (otra cosa es que te detengas a charlar un rato sin guardar la distancia de seguridad). Que no te engañen, José M.: no se trata de sobrellevar situaciones incómodas en beneficio de la salud propia y ajena, sino de hacer el ridículo y perjudicar la salud propia por imposiciones políticas sin justificación sanitaria.

    ResponderEliminar