Lunes,
22 de junio
FIN DE CURSO
Como cumplo años en junio, hago balance del año por
estas fechas y le pongo nota. En lo que se refiere a la historia del mundo,
suspende estrepitosamente; en lo personal, un notable holgado.
Los
viejos amigos, los que me aguantan desde hace cuarenta años, han resistido
bastante bien. Uno ha dejado de serlo, pero he recuperado dos.
Me
encanta perder amigos cuando se trata de aduladores que creen que van a
conseguir de mí algún provecho. Se cansan pronto, y no solo porque yo trate de
ser siempre justo (no soy juez, puedo permitírmelo), sino porque poco provecho
puedo ofrecer a los que quieren escalar en el mundillo literario. Los listillos en seguida se dan cuenta de que es más conveniente adular a García Montero.
Siento
perder a los otros, a los que fueron amigos verdaderos, aunque comprendo que acaben
cansándose y se marchen dando un portazo. Si yo pudiera también lo haría. Pero
yo, por mucho que a veces me harte de mí, tengo que seguir aguantándome.
Martes,
23 de junio
HAY QUE VALER
---Al juez Peinado le podrás criticar; Martín,
porque eso de retirar el pasaporte a Begoña Sánchez con el pretexto de que los
policías que la escoltan pueden ayudarla a huir de España, bien por iniciativa
propia o por órdenes de sus superiores, resulta tan estupendo que hasta el
Consejo Superior del Poder Judicial, que no es muy sensible a estas cosas, se
ha visto obligado a hacer como que toma medidas, pero con el Tribunal Supremo
no te atreverás, que ahí están los mejores juristas de España y saben redactar
sentencias bien fundamentadas y sin dejar un cabo suelto.
---Y,
sobre todo, inapelables. En el caso del pobre Ábalos, ellos han sido la primera
y la última palabra.
---¡Y
le llamas pobre!
---Pobre
en sentido literal y en el figurado. Le condenan a veinticuatro años por el
mayor caso de corrupción de la historia de España y ni siquiera tiene dinero
para pagar un buen abogado. Y tonto además porque, puestos a corromperse,
hacerlo por diez mil euros al mes que al parecer repartía con su ayudante,
porque te pagaron el alquiler una semana de vacaciones y porque según dicen
alguien compró un piso con intención de regalártelo, aunque luego no lo hizo,
no es propio de alguien que esté muy dotado para el aprovechamiento personal de
los cargos públicos. Se me ocurren unos cuantos nombres que podrían darle
lecciones.
---¡Y
no olvides que enchufó a una examante y a una amiga!
---Esa
condena por cohecho es la mejor de todas. Vamos a ver si lo entiendo. A Claudia
Montes, solo recuerdo el nombre de esta asturiana, la contratan en una
determinada empresa. Alguien hizo la selección, alguien firmó el contrato,
alguien debería vigilar el cumplimiento del mismo. No sé yo quiénes serían,
pero sí que ninguno de estos era el ministro. ¿Cometieron ilegalidades, si las
cometieron, por orden del ministro? Habría que encontrar pruebas de ello. ¿Las
cometieron, si las cometieron, solo porque pensaba que eso sería del agrado de
sus superiores? En cualquier caso, si hubo delito, habrá que atribuírselo a los
autores concretos.
--O
sea que, en tu opinión, Ábalos es un santo y le condenan a veinticuatro años
solo por dañar a Pedro Sánchez.
---De
acuerdo con lo segundo, no con lo primero. No es un santo, sino un “putero” --algo
que todavía no constituye ilícito penal en este país-- y un manirroto que fue
confiando cada vez más en quien no debía. A mí me da pena.
---Bastante
desastroso en su vida privada sí que parece. Es que los del PSOE, querido Martín, ni siquiera
sabéis corromperos como es debido. Mira Aldama, al que el Supremo deja libre
con todas sus bendiciones y todos sus agradecimientos. Le bastó repartir unas
migajas de los muchos millones que le habían producido sus negocios raros a un
par de tontos para poner contra las cuerdas al gobierno y él convertirse en una
estrella mediática y poco menos que en un salvador de la patria. ¡Tenéis que seguir
su ejemplo o el del hermano y la pareja de Díaz Ayuso!
---No
hay mal que por bien no venga. Es tan claro el intento de cierta parte de la
magistratura de hacer todo lo posible para derribar al gobierno por medios no
democráticos que van a acabar consiguiendo lo contrario de lo que pretenden. Yo
confío en que, de aquí a las elecciones, la izquierda avergonzada que se retiró
a sus cuarteles de invierno recupere el orgullo y esos maquiavelos les salga el
tiro por la culata.
---Lo
que tiene que hacer Pedro Sánchez es dimitir y convocar elecciones, o al revés,
ya no recuerdo bien, como le ha pedido Felipe González.
---Felipe
González tiene que adular a la derecha no vaya a ser que los que mandan les
manden a los de Hazte Oír presentar una querella ante otro juez propicio e
investiguen todos sus negociegos desde que dejó el gobierno. Si Feijoo, quiere
ser presidente que haga como Pedro Sánchez y presente una moción de censura, o
que espere a las elecciones, que serán cuando toque o cuando lo decida quien
puede decidirlo, ni un minuto antes ni un minuto después. Pero mejor hablemos
de literatura.
---Que
es de lo único que tú sabes algo, por cierto. ¿Qué opinas de la última novela
de Manuel Vilas?
---¿Pero no íbamos a hablar de literatura?
Miércoles,
24 de junio
GRACIAS, ÍÑIGO
Por la mesa redonda de Los Porches, mi oficioso
despacho habitual, aparece esta mañana Íñigo Noriega, una de las personas a las
que estoy más agradecido. A poco de ser nombrado director de El Comercio, allá
por 2004, apareció por este mismo lugar para charlar conmigo de literatura
asturiana y ver qué escritores podía fichar. Coincidimos en el nombre de Xuan
Bello, que desde entonces, y durante veinte años, fue la estrella del
periódico. También me tanteó a mí, pero yo entonces escribía semanalmente en la
competencia.
En el
verano del año siguiente, cuando el suplemento dejaba de aparecer, me volvió a
pedir colaboración. Y me hizo una oferta irresistible. Y no por lo económico
(yo soy de los que no les importa hacer gratis aquello que les gusta y no hay
dinero en el mundo para obligarles a hacer aquello que no les apetece), sino
porque me daba entera libertad.
Durante
sesenta y dos días, los de julio y agosto, publiqué diariamente un poema
traducido por mí, con una nota previa sobre el autor. El resultado se reunió en
libro con el título de Jardines de bolsillo y luego se reeditó con el de
Tres mil años de poesía. Es uno de los libros míos que prefiero. Nunca
nadie me hizo un regalo mejor.
Pero además
ese regalo tuvo una inesperada carambola. En el periódico en que colaboraba,
pensaron que me había fichado la competencia. Y su orgullo no les permitía aceptarlo,
así que me hicieron otra propuesta que tampoco pude rechazar: publicar por
entrega mi diario todos los domingos.
Y así
seguí durante diez años: publicando de septiembre a junio en un periódico y
durante julio y agosto en otro. Y haciendo en ambos literatura. Luego, por
razones que no vienen al caso, mi diario pasó también a publicarse en El
Comercio. Y aquí sigo, sin fallar un solo domingo.
---Últimamente,
veo que hablas más de política que de literatura, me dice Íñigo que ha estado
estos últimos meses de baja.
---Me
hago la ilusión de que contribuyo a parar el golpe que se avecina. A mí no me
importa que gobierne la derecha, si los votantes así lo deciden. Me aterra que
lleguen con malas mañas. Si ahora hacen lo que hacen, sin complejos, qué no
harán cuando tengan todo el poder en sus manos.
Jueves,
25 de junio
SECRETOS Y SECRETOS
El último cartucho que guardan los conjurados por si
falla la jugada contra Zapatero, lo dejó entrever ayer Feijoo: imputar a Pedro
Sánchez. El que sea aforado no plantea ningún problema. El Peinado de turno lo
tiene fácil: tras aceptar la demanda de la asociación de turno, basada en
cualquier anotación de Leire Díez, solicita el suplicatorio. Y no hace falta
más. Lo concedan o no, eso es ya una condena inapelable. Llegaría a las
elecciones esposado de pies y manos.
En las agendas de Leire o en las de Zapatero. ¿A nadie le escandaliza que el juez permita una masiva revelación de secretos protegidos por la constitución –toda la vida privada del expresidente-- y nadie le empapele y le juzgue y le condene si no es capaz de demostrar su inocencia, como ocurrió al fiscal general con un solo secretillo que además ya no lo era?
Viernes,
26 de junio
MORALEJA
Lucrativos
negocios en el borde o al margen de la ley no están al alcance de cualquiera.
Para acumular millones y que no te pillen o que te absuelvan hay que ser de
buena familia, haber ido a los mejores colegios, tener excelentes amigos y,
sobre todo, ser de derechas de toda la vida.
Los pobres –pobres--, cuando
ascienden socialmente y quieren imitar a los mandamases de siempre en el
latrocinio, no dan la talla.



Cómo siendo los mejores juristas de España en el tema Peinado, por poner un poner están divididos los votos. ¿Estudian diferentes manuales? , van apachas los conservadores y son los nuevos inquisidores que orientan a la sociedad: "Sabemos lo que es bueno para la ciudadanía mejor que ellos mismos". Para que haya justicia para todos es menester que se pueda enjuiciar a todos. O son ordenes de algún megaterio político que haya puesto tienda de patriotismo, decía Unamuno en Justicia para todos.
ResponderEliminarP.D. ¿ Se deja adular Montero? ¿Has tenido algún desconcierto con él? (Menos mal que yo nunca te he pedido ni la hora.)