sábado, 3 de enero de 2026

La rueda de la fortuna: Callo lo que más me importa

 

Sábado, 27 de diciembre
 
YO, ROBOT       

Me gusta repetir, medio en serio, medio en broma, que mi ideal es llegar a ser un buen robot, un modelo lo más perfecto de Inteligencia Artificial, alguien o algo que ni siente ni padece, pero que resuelve los más complicados problemas intelectuales y da siempre buenos consejos.

            ---¿Me conviene ya acabar con la guerra de Ucrania?, me preguntaría Trump.

            ---Ni se te ocurra –le respondería yo--. Alárgala un poquito más. Para tu país es un negocio redondo. Las empresas armamentísticas se han convertido en las más rentables (y una buena parte de los beneficios de esos estómagos agradecidos llega a las arcas del partido republicano). La Unión Europea paga a tocateja lo que se les pide, que a fin de cuentas –se dicen estos perfectos demócratas, la flor de la civilización-- los misiles que nos vendéis a buen precio son misiles humanitarios que defienden la libertad de Europa, Groenlandia por supuesto incluida. Un negocio redondo, y sin mala conciencia, al contrario de lo que ocurre con Gaza.

            ---¿Me conviene ya acabar con la guerra?, me preguntaría Zelenski.

            ---Ni se te ocurra –le respondería yo--, que habría elecciones, te mandarían a freír espárragos y no podrías ir de parlamento en parlamento de la vieja Europa exigiendo más y más ayuda humanitaria en forma de misiles. Ayuda, por cierto, que parece que riega con abundancia los bolsillos de tu entorno (y algún día se sabrá si también los tuyos).

            ---¿Cuándo va a acabar esta guerra? ¿Cuándo la OTAN va a dejar a los ciudadanos del Dombás ser lo que quieren ser, integrantes de la Federación Rusa?, me preguntaría Putin.

            ---Pues no lo sé, que solo soy un robot diseñado para analizar el presente y no estoy programado para el género de la profecía.

            Pero no soy un robot, que más quisiera, solo un ser humano que se llena de melancolía en estas fechas porque le recuerdan insistentes –“la Nochebuena se viene / la Nochebuena se va”-- que somos tiempo perecedero y que cada vez queda menos arena en la parte de arriba del reloj.       

Domingo, 28 de diciembre
REGLAS PARA HURTAR LIBROS

El azar, que es mi mejor guía de lectura, me sorprende este domingo con Del oído a la pluma, de Francisco Rodríguez Marín, publicado en la Biblioteca Patria, creada a principios del siglo XX para salvar a los españoles de las novelas que propagan ideas nocivas. La literatura puede ser muy otra cosa “si los actuales poseedores de la riqueza, en cualquier grado, le prestan su decidida ayuda por instinto de conservación”. 

El Patronato Social de Buenas Lecturas, que publica la Biblioteca Patria, “llama a cuantos tienen algo que perder a cobijarse bajo su sombra salvadora” y dotar generosamente premios personales y colectivos “en honor de sus vírgenes tutelares por los caballeros y damas que combaten las lecturas deshonestas, corruptoras de los pueblos, para galardonar a los artistas productores de novelas honradas”. El Premio del Principado de Asturias en honor de la Santísima Virgen de Covadonga lo patrocina don José Tartiere, conde de Santa Barbara de Lugones.

No es una novela, afortunadamente, el libro de Rodríguez Marín, sino un conjunto de divertidas anécdotas, una de las cuales se titula “Reglas para hurtar libros”. Parece que el Patronato Social de Buenas Lecturas no le puso ningún reparo a ese pecado contra el séptimo mandamiento. Claro que nadie se lo pondría a las reglas formuladas por don Francisco Orchell y Ferrer, un sabio orientalista valenciano, catedrático de lengua hebrea. Son las siguientes:

Que el libro no esté a la venta en las librerías, porque si lo estuviera yo debo rascarme el bolsillo y comprarlo.

Que quien lo posee no sea capaz de vendérmelo ni de regalármelo.

Que la posesión del libro me sea útil por relacionarse con mis estudios favoritos.

Que quien lo posee no pueda o no quiera utilizarlo y no saque de él ningún provecho.

Que haya ocasión propicia para hurtarlo.

Lunes, 29 de diciembre
SEGURO QUE LO CONSIGO

Como se acerca el fin de año, voy llenando una página del cuaderno que llevo siempre conmigo de buenos propósitos. No son cosas muy dificultosas: ser más paciente, escuchar más y hablar menos, no querer tener siempre razón, quejarme menos, practicar la falsa modestia, disimular mejor la buena opinión que tengo de mí mismo.

Martes, 30 de diciembre
SE ME ROMPE EL CORAZÓN

Quiero hacer creer que todo lo cuento, que soy un hombre sin secretos. Pero no es verdad. Me gusta quejarme de que nadie me hace caso, de mi falta de éxito literario, pero lo cierto es que no me preocupa demasiado.

Me pasa lo mismo con la lotería. No me importaría nada que me tocaran de pronto, qué sé yo, un millón de euros o dos o tres. No es que yo los necesite para nada, pero podría ayudar a alguien que lo necesite. Lo malo es que no podría enviarlos a Gaza porque enseguida Netanyahu y Trump me pondría en su lista de terroristas y no podría volver a Nueva York.

No me importaría, en cualquier caso, ganar, aunque fuera una pequeña cantidad, cien mil o doscientos mil euros, pero ese premio no me importa tanto como para molestarme en comprar un billete de lotería. Lo mismo me pasa con el éxito en el mercado literario. Conozco de sobra los mecanismos necesarios, aunque no suficientes, claro, para conseguirlo, pero no me apetece utilizarlos solo para vender un poco o un mucho más.

            Me quejo de lo que no me importa nada –el prestigio sí me importa, pero eso tiene poco que ver con la fama o las ventas-- para no hablar de lo que me rompe el corazón.

Miércoles, 31 de diciembre
UNA MODESTA PROPOSICIÒN

No suelo mirar las noticias antes de ir a la cama. Pero hoy, no sé por qué, enciendo el teléfono y leo en el titular de un diario: “La Fiscalía acusa al Supremo de ‘crear’ un tipo penal para condenar a Álvaro García Ortiz”. Sigo leyendo y me parece todo muy razonado y jurídicamente impecable, al contrario que la sentencia, que lo único que demuestra es que el fiscal general no fue capaz de probar su inocencia, cuando de lo que se trataba es de que ellos probaran su culpabilidad.

            ---¡Claro, como tú has votado a Sánchez!, me dice ese contradictor que yo me invento cuando no tengo uno delante.

            ---Es cierto, a eso hemos llegado. La verdad la decide la ideología, no los hechos. Bueno, siempre ha ocurrido así en el caso de los tertulianos de café, pero no me imaginaba yo que semejante ceguera llegara hasta los jueces del Supremo.

            ---¿No te lo imaginabas? ¿De verdad?

            ---Bueno, sí. Ya se vio durante el juicio contra los independentistas catalanes, cuando las leyes y los hechos se retorcieron todo lo posible para lograr un castigo ejemplar contra los que habían atentado contra la sagrada unidad de la patria. Solo que entonces la derecha y la izquierda españolas aplaudían con igual entusiasmo dándose golpes de pecho y gritando: “España, España, una, grande y libre”.

            ---No saque a colación de nuevo ese tema, que bastante nos ha costado pasar página.

            ---En cuestiones en que se ha tomado previamente partido por una u otra opción es difícil llegar a entenderse. Es como poner a debatir a un musulmán y a un cristiano sobre cuál es la religión verdadera. Por eso yo, en casos como el del fiscal general, no en otros como el de los pícaros, Leandro y Crispín, o sea, Ábalos y Koldo, en los que nada tiene que ver la ideología, propongo que los jueces del Supremo sean sustituidos por distintos modelos de Inteligencia Artificial: GPT-5, Claude 4.5, Gok-4, Gemini 2.5 Pro, DeepSeek (V-Series), Llama/Mistral/Qwen (open-weights), por citar unos cuantos que me vienen ahora a la cabeza. Pueden tener también un sesgo ideológico, según cómo hayan sido adiestrados, pero comparado con el que parecen tener los jueces del Supremo resulta prácticamente despreciable. Introducimos las leyes aplicables, los hechos probados, las declaraciones de los testigos y a esperar el fallo, que no tardaría en llegar.

            ---¿Y tú crees que lo iban a declarar inocente?

            ---Le declararan lo que le declararan seguro que su resolución estaría mejor razonada que la de la mayoría conservadora del Supremo. Y saldría bastante más barata. ¿Tú sabes lo que cobran esos señores que ni siquiera se preocupan de parecer imparciales? 

Jueves, 1 de enero
LO MÁS COMÚN

En el desordenado almacén de libros en que se ha convertido mi casa, tropiezo con un montón de ellos y aparece, qué casualidad, La ciudad de los libros, de Raúl Montero Bustamante, que ni siquiera recordaba que tenía.

Lo abro al azar, por un capítulo titulado “Vindicación de lo trivial” y encuentro esta frase subrayada, la primera que leo en el nuevo año: “¿Hay algo más común y sabido que el dolor y el placer, la amistad y la muerte? Y sin embargo, ¿quién se atrevería a hablar con desdén de la vulgaridad de esas cosas?”

 

4 comentarios:

  1. Su sectarismo ideológico desmiente su supuesta cultura. Su religión ideológica le impide ver tres en un burro.

    ResponderEliminar
  2. Hoy es un día importante. Estará usted contento, don José Luis, han detenido al dictador narcoterrorista y asesino de miles de personas Nicolás Maduro. Zapatero está temblando.

    ResponderEliminar
  3. Es muy difícil ver tres en un burro señor Juan. Una vez vi yo tres en un burro; fue porque se habían puesto de acuerdo para irse a comer unos percebes gordos.

    Hay muchas profesiones amenazadas por la IA, pero el oficio de Juez vago es vocacional y no está en peligro.

    ResponderEliminar
  4. Exultante estoy, señor JM. Qué gran día para la democracia. Qué lección nos ha dado Donald Trump. Ni Napoleón lo hubiera hecho mejor. Así, así, con la fuerza de las armas, se aplica la verdadera democracia. Esperemos que este sea solo un primer paso y que siga imponiendo la democracia en el mundo. El siguiente paso puede ser que bombardee cuarteles y las sedes de los partidos que lo apoyan y que un comando especial detenga al dictador que se ha adueñado de todos los poderes (el legislativo, el judicial...), además de cometer múltiples fechorías junto a su esposa y su hermano. Me refiero, por supuesto, a Pedro Sánchez. Creo que ya se están organizando rogativas y procesiones hacia la embajada de Estados Unidos. ¿Se ha apuntado usted a ellas?

    ResponderEliminar